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Corea del Norte desmantelará su base nuclear en medio de dudas sobre cumbre con EEUU

La fecha exacta de demolición de la base nuclear dependerá de las condiciones meteorológicas, según anunció el Ministerio de Exteriores de Corea del Norte

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24 de mayo de 2018 a las 05:00

Punggye-ri, el centro de pruebas nucleares de Corea del Norte, se acerca a su fin. Entre este miércoles y el viernes, el gobierno prevé mostrar el desmantelamiento de este centro a un reducido grupo de periodistas extranjeros, una señal de colaboración del régimen norcoreano que cae en medio de la aparición de dudas sobre la celebración de la cumbre entre Washington y Pyongyang.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este miércoles que la decisión final sobre la esperada cumbre con el líder norcoreano, Kim Jong Un, prevista para el 12 de junio en Singapur, será adoptada "la próxima semana".

"Veremos qué pasa. Creo que puede ocurrir. En cualquier caso, sabremos la próxima semana sobre esto de Singapur. Si vamos, pienso que será muy bueno para Corea del Norte", dijo el mandatario a la prensa en la Casa Blanca.

Mientras tanto, el régimen que lidera Kim Jong-un mostrará la demolición de la base donde ha realizado sus seis pruebas atómicas. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea del Norte anunció que la fecha exacta del acto dependerá de las condiciones meteorológicas.

Pyongyang se comprometió a realizar un "desmantelamiento público" de su centro atómico, tras la cumbre celebrada a finales de abril entre su líder y el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, en la que ambos acordaron trabajar para lograr la "completa desnuclearización" de la península coreana.

La demolición de Punggye-ri se interpreta como un gesto de Corea del Norte para demostrar su voluntad real de abandonar su programa atómico, aunque la opacidad en torno al evento arroja dudas sobre sus verdaderas intenciones.

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Muchos analistas han criticado que Corea del Norte no haya invitado a expertos internacionales en armamento atómico, tal y como había propuesto Seúl, lo que hubiera permitido obtener más información sobre las pruebas atómicas realizadas en Punggye-ri y el estado de estas instalaciones.

Al grupo de periodistas internacionales que viajaron el miércoles a Corea del Norte se sumaron ocho reporteros surcoreanos, a quienes las autoridades norcoreanas han permitido finalmente entrar en el país tras denegarles el acceso en la víspera, según confirmó a Efe el Ministerio de Unificación de Seúl.

Este retraso en el viaje de los periodistas surcoreanos hace pensar que el desmantelamiento público tendrá lugar el jueves o el viernes.

La historia de controversias de Punggye-ri

Entre cumbres empinadas, un gran sótano fue construido debajo de una montaña de 2000 metros de altura en Hamqyong del Norte, provincia del noreste fronteriza con China. Ese lugar se considera ideal para resistir las fuerzas desatadas por las explosiones nucleares.

La existencia de la base de Punggye-ri fue descubierta en 2006, tras el primer ensayo nuclear norcoreano, en tiempos de Kim Jong Il, el fallecido padre del líder actual. Desde entonces es vigilado mediante cámaras de satélites.

Los túneles que confluyen en el lugar son visibles desde varias direcciones. El primer ensayo fue realizado en el túnel oriental, el segundo y el tercero en el túnel occidental y el resto en el túnel septentrional, según responsables de los servicios secretos.

Los ensayos generaron crecientes temores sobre la seguridad del sitio, con advertencias de científicos chinos contra una gran amenaza radioactiva para toda la región.

Corea del Norte afirma desde hace tiempo que sus ensayos no amenazan al medioambiente y no conllevan "ninguna fuga radioactiva".

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Pero medios surcoreanos y japoneses, citando a desertores e investigadores norcoreanos, han informado de casos de exposición a la radioactividad entre los trabajadores del lugar o residentes vecinos, con casos de cáncer y de nacimientos de bebés con malformaciones.

Estas preocupaciones convencieron al ministro surcoreano de Unificación de realizar el año pasado exámenes médicos a 30 norcoreanos desertores y llegados de la región potencialmente afectada por esta radioactividad.

Cuatro de ellos, provenientes del condado de Kilju, que abarca Punggye-ri, mostraron síntomas que pueden ser atribuidos a una exposición a las radiaciones. Pero los investigadores participantes en el estudio consideraron que no podían sacar ninguna conclusión para vincular estos problemas de salud con una prueba nuclear.

Citado por Seúl, Kim descartó la idea de que la base nuclear de Punggye-ri quede fuera de servicio, alegando que hay dos grandes túneles que están "en buen estado".

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