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Después de la tragedia de Young, una familia que perdió a su padre dona una ambulancia

Elvio Recoba murió aplastado por la locomotora; después de 10 años de batallas legales sus hijos lo recuerdan con solidaridad

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11 de agosto de 2018 a las 05:00

Elvio Recoba murió aplastado por una locomotora en 2006, cuando se sumó a una prueba de televisión que tenía como objetivo dotar de calefacción al hospital de Young.

Doce años después, luego de un litigio judicial de una década y de una larga lucha burocrática con ASSE, cuatro de sus hijos usaron el dinero ganado en un juicio contra canal 10 y AFE para comprar una ambulancia y donarla a Pueblo Grecco, otra localidad de Río Negro.

La donación se hará efectiva el 18 de agosto. La ambulancia está terminando de ser dotada de todo el instrumental médico en un taller de la ciudad de Florida, dijo a El Observador Julio Recoba, de 56 años, uno de los donantes.

"El pueblo de Grecco agradece a la familia de Elvio Recoba por su tan importante y necesaria donación y por tener presente a nuestro pueblo", dice un comunicado del Grupo de Apoyo a la Policlínica.

La vocera del grupo, Gabriela Silva, dijo que la donación tiene una enorme importancia ya que hay una única ambulancia en Grecco, ya muy desgastada y muchas veces aquejada de variadas averías y con problemas para conseguir repuestos.

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El interior de la ambulancia que la familia Recoba donó a Pueblo Grecco
El interior de la ambulancia que la familia Recoba donó a Pueblo Grecco

"Fue una masacre"

En 2004 la comisión de apoyo al hospital de Young se inscribió para participar del programa Desafío al corazón, de canal 10, para poder comprar una ambulancia. Cuando los convocaron en 2006, ya habían logrado reparar tres ambulancias viejas y se eligió concursar para conseguir calefacción.
Según el formato del programa, las instituciones participantes eran conminadas a cumplir con una prueba desmesurada. A cambio, recibían el dinero donado por los sensibilizados televidentes.
Los productores del programa fijaron que el desafío para Young fuera arrastrar una locomotora.

La prueba se llevó a cabo en medio de un entusiasmo desbordante de un pueblo entero, deseoso de conseguir la ambulancia y de aparecer en televisión. No hubo ensayos. Las medidas de seguridad fueron escasas, improvisadas e insuficientes. En un ambiente caótico, la gente comenzó a cinchar antes de tiempo, un maquinista de AFE creyó que la prueba había comenzado y le sacó el freno a la locomotora, los locutores gritaron de entusiasmo y ocho personas murieron destrozadas y aplastadas entre el andén de hormigón y la máquina.

Elvio Recoba fue uno de ellos. Tenía 77 años, era padre de seis hijos y comisario jubilado de la policía. "No perdimos solo a un padre, perdimos a un amigo que nos dejó junto a mi madre una enseñanza de vida y un amor por la familia que nos mantuvo unidos a todos. Con su edad, estaba mejor que todos nosotros y vivía la vida con una gran alegría", dijo Julio Recoba.

Además de los fallecidos, otra persona perdió un brazo y otros sufrieron graves lesiones.

"No fue un accidente sino una masacre. Lo tragedia sufrida en una ciudad de 15 mil habitantes porcentualmente equivale a que en Montevideo hubieran muerto 800 personas, lo cual da una clara muestra de las consecuencias sociales y humanas de lo sucedido", agregó Recoba. "Hubo mucha negligencia en la organización".

El 18 de marzo de 2006 seis víctimas fueron enterradas en Young. Canal 10 llevó allí a sus famosos. En el cementerio, el sacerdote Fernando Pigurina, principal de la Iglesia católica local, dijo que todo había ocurrido "por un exceso de amor".

Poco después, canal 10 emitió un programa llamado Todos por Young. Los televidentes donaron US$ 100 mil: las familias de los muertos y heridos graves recibieron unos US$ 7.000 cada una.
Una sola familia se negó a recibir el dinero: los Recoba.

"Mi madre a pesar de tener hasta segundo de Primaria tuvo la dignidad de negarse a recibir ese dinero recaudado por uno de los causantes de la masacre", escribió Recoba en un comentario dejado en una crónica sobre la tragedia, en el blog El Informante.

"Los únicos y los primeros"

Los hijos de Elvio Recoba eligieron donar una ambulancia a Pueblo Grecco porque cinco de ellos nacieron allí.

El juicio civil entablado por los Recoba contra canal 10 y AFE –al que años después se incorporaron otras dos familias– comenzó en 2007 y sus fallos fueron apelados hasta llegar a la Suprema Corte de Justicia, que se expidió en 2016, diez años después de la tragedia.

Luego hubo unos dos años de pesadillescos trámites ante ASSE, que por momentos parecía no querer recibir una ambulancia de regalo. "Recién con el cambio de autoridades de ASSE nos dieron corte", sostuvo Recoba.

Durante toda esta década los Recoba se sintieron señalados. Eran los que habían rechazado el dinero de canal 10 y la teoría del "exceso de amor". Los acusaban de litigar para enriquecerse con la tragedia.

"En todo este proceso de tantos años hemos sufrido el ataque de muchos", recordó Recoba. "Fuimos atacados muchas veces en la prensa afirmando que hacíamos la demanda por dinero. Algunos decían que ellos no iban a lucrar con las muertes de sus familiares porque claramente estaban del lado de la movida de la Iglesia, que defendía al poder político y a los organizadores. Nosotros no hemos lucrado, sino que hicimos lo que había que hacer: establecer las responsabilidades que nadie se animaba a pedirlas. Fuimos los únicos y después los primeros".

El fallo de la justicia civil en primera instancia, que se tardó hasta 2013, solo encontró culpable a AFE. Sin embargo, en 2014 el Tribunal de Apelaciones extendió la responsabilidad a canal 10 y a la Comisión de Apoyo al Hospital de Young. La Suprema Corte de Justicia lo ratificó.
Los Recoba recibieron unos US$ 110 mil. Descontados los gastos de litigar durante una década les restaron unos US$ 80 mil que casi íntegramente se han destinado a comprar la ambulancia y equiparla.

La demanda fue impulsada por cuatro de los seis hijos del excomisario. La única hija también quiso participar, pero sus hermanos no quisieron exponerla al clima de hostilidad que había hacia ellos.

"Ella quería ser parte y no la dejamos, pero sin dudas fue un pilar fundamental en este proceso".
Los hermanos pusieron dos condiciones para su donación. Una es que la ambulancia permanezca en Grecco y no pueda ser derivada a otro punto del país. Otra es que ningún político participe de la ceremonia de entrega del vehículo. No quieren que el acto se use, como sienten que se usó el sepelio de las víctimas una década atrás. Ni que participe ningún dirigente que entonces apoyó la peregrina tesis del "exceso de amor" para dar vuelta rápido la página de aquella masacre cruel e injusta.

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