El calentamiento global podría convertir el Ártico en una fuente de dióxido de carbono (CO2), según las advertencias de un equipo internacional liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) español.
El Ártico como fuente de CO2
El aumento global de temperatura podría convertir a esta parte del mundo en un sumidero de dióxido de carbono que iría directo a la atmósfera, advierte un equipo internacional