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El día que el Frente Amplio pidió "tender puentes" con la Iglesia por el "No a la baja"

En 2014, Sturla se opuso a la baja de la edad de imputabilidad y recibió críticas de blancos y colorados

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21 de abril de 2018 a las 05:00

"Todos quieren a la Iglesia de su parte". Así resumía José María la Porte, experiodista y doctor en Teología, la relación entre el sistema político y el clerical en una entrevista con El Observador en agosto de 2014, cuando la campaña electoral acaparaba todos los debates en Uruguay. La Iglesia habla, marca sus posturas, y eso basta a veces para poner de su lado a quienes en otras ocasiones –ante otras posturas– se ubican en la vereda de en frente.

Esta semana, el gobierno uruguayo quedó molesto con la Iglesia luego de que la Conferencia Episcopal del Uruguay (CEU) divulgara el miércoles un documento en el que se incluyen críticas al estado de la educación y la cantidad de gente viviendo en las calles. El texto, titulado "Construyamos puentes de fraternidad en una sociedad fragmentada", provocó la respuesta del prosecretario de Presidencia, Juan Andrés Roballo, quien envió un mensaje por Whatsapp al cardenal Daniel Sturla.

"Discúlpame la suspicacia, estoy seguro que tú no lo debes de haber advertido, pero hasta el nombre del documento coincide con la consigna del sector Todos del Partido Nacional", le escribió Roballo, católico y perteneciente al Partido Demócrata Cristiano, al cardenal.

El obispo auxiliar de Montevideo y secretario general de la CEU, Milton Tróccoli, le respondió este viernes en radio Oriental. "¿Una operación que involucra a todos los obispos del país? Eso sería muy grave; ¿que todos nos dejamos manipular o llevar por una sola voz? El documento busca el diálogo, tender una mano, buscar un camino de salida y trabajar juntos", sostuvo.

Dados vuelta

De los últimos pronunciamientos de la Iglesia respecto a debates políticos, la mayoría estuvieron en contra de la posición del Frente Amplio. Es el caso, por ejemplo, del matrimonio igualitario, la legalización del cannabis, y las políticas de género llevadas adelante por el gobierno. En el caso de la despenalización del aborto, la postura contraria de la Iglesia la enfrentó a la mayoría de los frenteamplistas, con excepciones no menores como el del actual presidente Tabaré Vázquez, que vetó la iniciativa en su primera administración.

Sin embargo, también hubo posturas de la Iglesia aplaudidas por los frenteamplistas y vapuleadas por la oposición. La más notoria se dio en abril de 2014, cuando Sturla planteó su rechazo a la iniciativa de bajar la edad de imputabilidad, como promovía el Partido Colorado y buena parte del Partido Nacional.

"No es esa la solución", dijo Sturla en esa oportunidad. "Entiendo la postura de quienes la defienden, pero yo soy salesiano, he trabajado con chicos muy difíciles, de sectores complejos, marginados, y hay que estar muy en la piel de esas situaciones", agregó el por esos días flamante arzobispo.


Sus declaraciones, festejadas por la izquierda, no cayeron bien en algunos líderes de la oposición, como el colorado Pedro Bordaberry, principal impulsor del plebiscito. "Yo creo que la Iglesia tiene que ocuparse mucho de los fieles y dejarnos a nosotros los políticos el tema de la inseguridad", aseguró el senador y dijo que le "llamó la atención" la contundencia de las palabras de Sturla, algo que a su juicio no había ocurrido en otros casos, como el del aborto.

También fue muy crítico el senador nacionalista José Pedro Cardoso. "La falta de rigor en estos casos me impresiona, realmente. El nivel de los curas ha decrecido", escribió en su cuenta de Twitter.

Del otro lado del espectro político, los dirigentes frenteamplistas apoyaron la salida del arzobispo. Daniel Martínez, por entonces senador socialista y actual intendente de Montevideo, dijo que existía "intolerancia de algunos exponentes de la oposición por lo que expresan los obispos en su libre albedrío". El MPP, en tanto, fue más lejos y se planteó sumar a la Iglesia a la campaña por el "No a la baja". Al explicar esa estrategia, el diputado de ese sector, Alejandro Sánchez, utilizó una terminología similar a la que hoy explota el sector Todos, del nacionalista Luis Lacalle Pou, en sus discursos. "Hay que tender los puentes necesarios para incorporar todos los sectores que se puedan", dijo el 25 de abril de 2014 a El Observador.

Esa misma referencia a "tender puentes" fue criticada por Roballo esta semana, aludiendo que evidenciaba la cercanía entre el Partido Nacional y la Iglesia, que utilizó esa expresión en el documento.

Este viernes, el diputado del Partido Independiente, Daniel Radío, ironizó sobre el uso de esos términos y las reacciones que provocan según de dónde provengan. "Convendría no utilizar más la palabra Puente, dada su connotación de confabulación ideológica", publicó en su cuenta de Twitter, en la misma semana en la que –además– renunció a su cargo la directora de Secundaria que lleva esa palabra como apellido.

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