Óscar Ventura no recuerda todos los detalles pero sí lo más importante: fue en 2012, y empezó en Facebook. Allí, cuando ya entonces la gestión del ministro Eduardo Bonomi era fustigada por la oposición de esos años, comenzó a publicar una cuenta propia de la cantidad de homicidios que se iba registrando en el entendido de que los números del Ministerio del Interior no eran de fiar, además de análisis sobre la evolución criminal. "Todos sentíamos que la información que nos daba el Ministerio no era precisa y que la realidad era diferente", dice Ventura, hoy integrante del Partido Digital –y abocado en Twitter al estudio estadístico de la propagación del coronavirus–.
Su iniciativa derivó rápidamente en la creación de Fundación Propuestas, más conocida por su abreviación –Fundapro–, un organismo que funcionó dentro de la órbita del Partido Colorado –sobre todo del sector Vamos Uruguay, de Pedro Bordaberry– y que a partir de ese momento fue publicando con periodicidad una cifra paralela a la oficial de la cantidad de asesinatos, lo que le generó varias polémicas con Bonomi y la cúpula de la cartera de seguridad de esa época.
"Las cifras y la información que maneja el ministro es confuso, porque es confuso como habla, como razona, es confuso como actúa, (y) por eso no puede ser ministro más”, dijo Bordaberry en febrero de 2013, a pocos meses del inicio de su funcionamiento, y luego de que La República informara que el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) manejaba la posibilidad de revocarle la personalidad jurídica a Fundapro.
Así fue en los primeros años, porque sobre el final las rispideces disminuyeron. De hecho, en 2019, cuando se divulgó el récord de 414 homicidios cometidos el año anterior, según la cuenta oficial, Fundapro había constatado un poco menos: 382.
Y ese número, divulgado en enero de 2019, fue una de las últimas cifras que difundió Fundapro –cuyo insumo fue siempre el material producido por los medios de comunicación–, porque hoy la iniciativa quedó abandonada: Ventura, el encargado de la compaginación de los datos, contó que en los hechos casi no funcionó durante la segunda mitad del año pasado. Y el responsable de los análisis y valoraciones políticas, Guillermo Maciel, en tanto, hoy está del otro lado del mostrador.
"A partir de las elecciones internas (junio de 2019) y todo lo demás, dejamos la actividad, básicamente. Manteníamos informalmente el asunto, en el sentido de que nos íbamos intercambiando información, pero no estábamos comprometidos a fondo. Maciel seguía recolectando la información, pero ya no hacíamos el análisis en detalle", dijo Ventura, quien también recordó "algunas discrepancias" que tenía con su par a la hora de hacer los informes. "Porque yo era más técnico y él más político: yo pensaba los números y él le ponía el condimento político... A mí siempre me interesó tener una visión clara de los números".
Los informes de Fundapro estaban disponibles en su sitio web hasta al menos este miércoles. Ese día, El Observador consultó al actual subsecretario de la cartera de seguridad sobre el futuro de la fundación que él lideró durante más de siete años. "No lo pensé", respondió. "Vino el coronavirus y cambió la vida, no solo a nosotros, sino al planeta".
Cuando Guillermo Maciel había decidido abandonar el Partido Colorado a mediados de setiembre del año pasado para integrar las filas del entonces candidato blanco Luis Lacalle Pou, había dicho en esos días que no había dialogado aún con Ventura sobre si seguiría integrando o no la fundación estando en otro partido. "No lo hemos hablado en la fundación, todavía. Pero Fundapro tiene la virtud de ser muy independiente", destacó también en diálogo con El Observador, el 18 de setiembre.
Y este miércoles insistió en lo mismo. "Fundapro fue un ente objetivo que trabajaba ante los datos que publicaba el Ministerio del Interior". "Pero ahora estoy 100% abocado a esto", dijo en referencia a su nuevo rol, al frente de una administración que ya en su primer mes de gobierno publicó las primeras cifras: en 31 días, y en comparación a marzo de 2019, el Ministerio encabezado por Jorge Larrañaga registró un aumento del 23% de los homicidios –con un total de 32 asesinatos–, y una disminución del 7% de las rapiñas y 15% de los hurtos.
En uno de los posteos que formaron la base de Fundapro, publicado en Facebook el 1º de febrero de 2012, Venntura cuestionaba los 35 homicidios que se habían registrado en enero de aquel año. "Esa cifra excede largamente el promedio de 17 por mes, que se obtiene analizando los datos de 1990 a 2011, o el promedio de 20 por mes si se toma el número máximo de asesinatos cometidos en ese lapso, 244 en 1998. Una extrapolación lineal, y demasiado simple, de estos datos llevaría a esperar unos 420 homicidios en 2012, lo que probablemente no se dé. Pero claramente parece indicar que hay algún problema a analizar, ya que incluso tomando las palabras de Bonomi, en el caso más favorable a sus intereses pudo identificar sólo 49 homicidios en tres meses".
Las críticas y el control
“Es imposible para la ciudadanía controlar que lo que el ministro dice sea cierto o no en cuanto a delitos en general, porque el Ministerio ilegalmente rechaza proporcionar la información primaria sobre la que basa sus estadísticas”, expresaba un informe de Fundapro de enero de 2013.
Unas semanas antes de difundirse ese documento, en noviembre, Bonomi acusaba a Fundapro de "irresponsabilidad y una falta de seriedad", al afirmar que en 2012 se habían producido 267 asesinatos, cuando el gobierno contabilizaba 20 menos. Acusaba a la fundación de "intencionalidad política en el sentido de exagerar el peso de los homicidios relacionados con rapiñas". De acuerdo a Bonomi, Fundapro contaba en la cantidad de muertes a 20 delincuentes que habían fallecido al enfrentarse con la policía durante saltos.
El informe de Fundapro de 2013 concluía sobre el final que continuaría "desarrollando sus estudios estadísticos con el mismo fundamento que hasta la fecha". "Es decir, que la sociedad tenga un instrumento independiente del gobierno que le permita una evaluación del fenómeno creciente de la inseguridad y contrastar las informaciones que se emiten desde aquel", destacaba.
En ese sentido, Ventura cree que sería "ideal" que el organismo continuara, o se creara otro con la misma finalidad de contralor, para supervisar las cifras oficiales del gobierno multicolor.
"Sería muy importante que alguien lo hiciera, y no estaría nada mal que estuviera a cargo del propio Frente Amplio, ahora que son oposición. Podrían formar una fundación que llevara los números. Tinen brillantes moderadores que pueden hacer modelos matemáticos, pero necesitan a alguien que ponga cabeza y tenga voluntad política", sugirió.
Aunque, dijo luego, el Ministerio encabezado por Larrañaga debería "ahora abrir toda la información" que a su criterio no era revelada por la gestión de Bonomi.
"Tendría que ocurrir como en la policía de Londres, o el FBI en Nueva York: los microdatos deberían estar abiertos para que todos los investigadores independientes puedan analizarlos". Y puso de ejemplo los "delitos separados por seccional y armas de fuego".
"Ahora debería ser igual: por más que sean el gobierno que voté, me gustaría que no se durmieran en los laureles", admitió. Ha hablado al respecto con Maciel, y sobre la necesidad de integrar "modelos matemáticos que sirven" en la acumulación estadística, añadió.
"Yo espero que todo este análisis que hacíamos lo sigan haciendo en el Ministerio, y Guillermo (Maciel) es consciente de eso y me lo dijo explícitamente. Tengo su palabra".
El Observador intentó el contacto con Bordaberry, pero el exsenador colorado dijo que no quería aportar ningún comentario.