Durante las olas de calor, el koala, que no bebe casi nunca y no transpira más que por la lengua, tiene una técnica imparable para refrescarse, que consiste en apretar con fuerza el tronco de un árbol, climatizador natural cuya temperatura puede ser cinco grados más baja que la ambiente.
El vínculo entre koalas y árboles
Para refrescarse, estos animales se abrazan con fuerza a los troncos, que funcionan como climatizadores naturales, según un nuevo estudio australiano