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Empantanado en la historia

Falta de referentes y cambios permanentes de entrenadores y jugadores son factores claves para la pesadilla internacional

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04 de mayo de 2017 a las 05:00

Pasan los años, Peñarol renueva sus sueños, pero ese sueño se transforma continuamente en una pesadilla interminable. El histórico club que fue el primer uruguayo en participar, el primero en ganarla, el que tiene más en Uruguay (5), parece haberse quedado en el tiempo con aquel gol de Diego Aguirre que le dio el último título en la Copa Libertadores en 1987, hace ya 30 años.

Primero porque le ha costado en los últimos años simplemente poder tomar parte del máximo certamen continental de clubes. En lo que va de este siglo, quedó afuera en cinco ocasiones y en otras dos ni siquiera llegó a la fase de grupos.

Pero lo más trascendente es que prácticamente nunca tuvo una destacada actuación, salvo en 2011 cuando con el propio Aguirre ya como DT, llegó a la final que perdió con el Santos de Neymar.

Hubo dos presidentes en ese período, José Pedro Damiani y su hijo Juan Pedro, y por más jugadores que contrataron, no llegaron a nada. Damiani padre logró levantar aquella de 1987, cuando ninguno de los futbolistas de este plantel de Peñarol, salvo el Cebolla Rodríguez y Marcel Novick, había nacido aún.

24 partidos ganó Peñarol desde 2001 a la fecha en la Copa Libertadores de los 75 que jugó.
Desde que se inauguró la Copa Libertadores en 1960, Peñarol ha sido un referente histórico. Tanto fue así, que consiguió cinco títulos y fue nombrado el "campeón del siglo" por parte de la Federación Internacional de Historia y Estadística en el Fútbol (IFFHS), nombre con el que finalmente se bautizó su flamante estadio.

Sin embargo, los tiempos han cambiado drásticamente y en lo que va del siglo XXI desde 2001 hasta hoy, el desempeño del club de las 11 estrellas ha decaído totalmente hasta prácticamente desaparecer de las grandes marquesinas internacionales.

Un DT, un proyecto diferente

Fueron siete los entrenadores que dirigieron a los carboneros en este siglo para el olvido y varios de ellos, lo hicieron en más de una ocasión como Julio Ribas, Gregorio Pérez, Diego Aguirre y Jorge "Polilla" Da Silva. Fernando Morena, Jorge Fossati y Leonardo Ramos, fueron los otros.
Uno de los tantos temas relevantes al respecto –más allá de
la cantidad de futbolistas que ha contratado en cada período de pases–, es que, como es normal, cada técnico llegó con su idea táctica, y su filosofía de juego y de manejo del plantel.

Entonces Peñarol pasó por el juego que imponía Gregorio Pérez, a uno muy diferente al año siguiente de la mano de Diego Aguirre. Y así continuaron sucediéndose los técnicos con ideas totalmente distintas mientras que el plantel cambiaba también y había que empezar de cero.

38,2% fue la efectividad que logró con los siete entrenadores que tuvo en la Copa en ese lapso.
Eso llevó a que no hubiera un patrón de juego. Por un lado, por los cambios constantes de entrenadores. Por el otro, por las entrada y salida de futbolistas.

Por eso a Leonardo Ramos, quien empezó hace cuatro meses, se le puede exigir hasta por ahí nomás. No se puede llegar al extremo de la crítica despiadada. Pero sí se equivoca como cualquiera y algo de eso se vio el pasado sábado ante River cuando pese a que sabía que tenía a varios futbolistas cansados anímica y psicológicamente porque –como él mismo dijo en la conferencia de prensa posterior al encuentro– "estuvieron más de 10 horas en un juzgado declarando y llegaron a la 1 de la madrugada a Los Aromos", los colocó igual como titulares. Además, su mayor pecado fue promover un cambio de adn del equipo, con la personalidad como norte, pero con un resultado pobre: perdió todos los partidos clave del semestre.

Salvo aquella final de 2011, la única vez que Peñarol tuvo al menos cierto destaque en el principal torneo continental de clubes fue en 2002, cuando alcanzó los cuartos de final y fue eliminado por São Caetano en definición por penales.

En otras copas, su trajinar fue pobrísimo. En 2005 con Fernando Morena como DT y en 2009 con Julio Ribas, fue eliminado en la primera fase y ni siquiera alcanzó la fase de grupos. En el resto de las copas que tomó parte, quedó por el camino en el grupo.

Pero también cabe consignar que no tomó parte de cinco de las copas de este siglo: 2006, 2007, 2008, 2010 y 2015.

Desde 2001 a la fecha, este desmembrado y desflecado Peñarol ha disputado 75 partidos en la Copa Libertadores, de los cuales solamente ganó 24, menos de un tercio, perdiendo 37 y empatando 14, con solo un 38,2% de efectividad.

Si bien está respaldado por su enorme historia conseguida en el siglo pasado, los números lo han devaluado totalmente a nivel internacional, tanto que parece que solo le queda esa historia y la camiseta.

Algunas figuras que pasaron

En este mal desempeño aurinegro en lo que va del siglo XXI, Peñarol ha tenido futbolistas de renombre -por lo menos, en el plano local- quienes no lograron nada en el marco de la Copa Libertadores.

37 encuentros son los que perdió Peñarol en este siglo en la Copa Libertadores.

A los mirasoles en este siglo en el plano internacional lo defendieron figuras de la talla de Pablo Bengoechea, Antonio Pacheco, Gabriel Cedrés, Darío Rodríguez, Marcelo Zalayeta, Diego Forlán y Cristian "Cebolla" Rodríguez, entre otros tantos, pero sin conseguir nada. Como consuelo, Pacheco y Darío fueron parte de la campaña que derivó en la final de 2011.

Soñar con "la sexta" como varios dirigentes e hinchas dicen cada vez que va a comenzar una nueva edición de la Copa Libertadores, es algo entendible desde el punto de vista histórico. Sin embargo, los números de los últimos años no solo no avalan eso, sino que van por la vereda de enfrente. Peñarol es un club que se empantanó en su rica historia, allá lejos y hace tiempo.

Peñarol desde 2001


2001: Eliminado en fase de grupos. Fue tercero detrás de Vasco da Gama y América de Cali.

2002: Llegó a cuartos de final y lo eliminó São Caetano por penales.

2003: Eliminado en fase de grupos. Fue último detrás de Gremio, Pumas y Bolívar.

2004: Eliminado en fase de grupos. Fue tercero detrás de América de México y São Caetano.

2005: Eliminado en primera fase en el ida y vuelta ante Liga Deportiva Universitaria de Quito.

2006: No participó.

2007: No participó.

2008: No participó.

2009: Eliminado en primera fase en el ida y vuelta ante Independiente Medellín.

2010: No participó.

2011: Llegó a la final y perdió ante Santos.

2012: Eliminado en fase de grupos. Fue último detrás de Universidad de Chile, Atlético Nacional de
Medellín y Godoy Cruz.

2013: Eliminado en fase de grupos. Fue tercero detrás de Vélez Sarsfield y Emelec.

2014: Eliminado en fase de grupos. Fue tercero detrás de Santos Laguna y Arsenal.

2015: No participó.

2016: Eliminado en fase de grupos. Fue tercero detrás de Atlético Nacional de Medellín y Huracán.

2017: Eliminado en fase de grupos. Está último detrás de Palmeiras, Atlético Tucumán y Jorge Wilstermann.



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