Economía y Empresas > CirComedia

Emprendedora en el trapecio

Con emprendimientos vinculados a lo circense, Leticia Mato conjuga arte con negocios

Tiempo de lectura: -'

27 de septiembre de 2017 a las 05:00

Por Lucía Di Cioco
Especial para El Observador

La carrera de acróbata de Leticia Mato empezó por unas notas bajas en el liceo y problemas de conducta. A modo de terapia la mandaron a integrar el grupo de teatro del liceo.
Hoy es acróbata consagrada, fundadora de la escuela y compañía uruguaya de circo CirComedia, del programa de mentorías Artista emprendedor y de CircOh!, una fábrica de accesorios de circo. Integrante de grupos como Emprenur, Organización de Mujeres Empresarias (Omeu) y reconocida por el Centro de Innovación y Emprendimientos de la universidad ORT, Mato es la prueba de que del arte se puede vivir.

Durante los 18 años que transcurrieron desde su primera clase de teatro hasta ahora, pasó por una mudanza a Argentina, un embarazo a los 20 años, el regreso a Uruguay y un cambio de profesión. También creó CirComedia en centros de yoga y de baile y luego pasó por cinco locales que fueron quedando chicos para la demanda.
Tuvo que aprender a conjugar el arte con los negocios y asumir que se había convertido en una emprendedora. "La palabra empresario y emprendimiento en el mundo del arte están cargadas con un estigma de déspota. Está la culpabilidad de que si hacés plata con el arte te van a acusar. Si lo hacés por amor al arte sos más honrado", comentó.

Además debió enfrentar la dificultad de ponerle valor al trabajo artístico: "Si tenés que vivir esto como un hobby de fin de semana, o cuando salís de tu trabajo de ocho horas, no estás honrando tu oficio".
Vivió en carne propia la falta de apoyo hacia quienes recién empiezan en el mundo artístico.
"Esa llamita se va apagando y es el entorno más íntimo el que la apaga. Los mismos artistas proyectamos que del arte no se puede vivir. Que el circo se asocia al malabarista en el semáforo pasando la gorra", consignó.

Formación emprendedora

Mato decidió agregar módulos de formación emprendedora cuando sus primeros alumnos comenzaron a egresar. "A veces confundimos vivir del arte con estar arriba del escenario esperando los aplausos. Hay mucho más que eso. Se puede ser docente, coreógrafo, director de compañía", dijo Mato.
El método que utiliza surgió hace dos años a través de su otro emprendimiento, Artista emprendedor. En equipo con una asesora española dio forma al programa de mentoría artística, pionero en Uruguay. De esas sesiones surgió además el e-book Los cinco pasos para emprender con tu pasión, de descarga gratuita a través del sitio web de Artista emprendedor.

Leticia Mato Circomedia

"No por ser artísticos dejan de ser emprendimientos. Necesitan aprender las herramientas del mundo financiero, como en cualquier otro, porque solo con subirte a una tela no alcanza", dijo.

Acróbatas egresados

CirComedia cuenta con cinco generaciones de egresados de la carrera de acróbata. Mato está tranquila de saber que la gran mayoría salen con trabajo. Algunos se quedan en el staff de CirComedia (conformado por 13 profesores). Otros se unen a compañías de Uruguay o de otros países, o incluso fundan sus propias compañías.

"Quiero generar una comunidad que propague el mensaje de que vivir del arte es posible. No sobrevivir o vivir por debajo del nivel. Vivir" "Quiero generar una comunidad que propague el mensaje de que vivir del arte es posible. No sobrevivir o vivir por debajo del nivel. Vivir"

A quienes se quedan en el staff de CirComedia, Mato les deja claro que el trabajo no consiste simplemente en dar clases: "Viene a motivar. Nuestro eslogan es 'las pasiones se toman en serio'".
Los mismos profesores de CirComedia son los que trabajan en las funciones contratadas.
El volumen de alumnos de la academia fluctúa durante el año, pero la constante se ubica en unos 260. Quienes están en el último año deben enfrentarse al mundo real: la tesis consiste en preparar un espectáculo por sí mismos, un proceso que incluye la contratación de una sala, el pago de los impuestos, el contacto con la prensa, e incluso la impresión de los programas.

Mato, de poco más de 30 años, hoy sigue dando clases, pero reconoce que está cerca del retiro. "Es como un jugador de fútbol, llega un punto en que el cuerpo te pide descanso", dijo entre risas. l

REPORTAR ERROR

Comentarios

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...