17 de junio de 2019 5:05 hs

El precio de ganado en Uruguay está que quema. Con una oferta escasa y una demanda industrial que sigue firme –impulsada sobre todo por el mercado chino-, el precio de la hacienda gorda subió por décima semana consecutiva y el valor de los terneros alcanzó máximos de seis años.

Este nuevo escenario plantea alternativas a considerar también para inversores o incluso pequeños ahorristas alejados normalmente del campo, pero que pueden plantearse la posibilidad de invertir en negocios ganaderos, que en líneas generales pueden arrojar buena rentabilidad en momentos donde a los inversores se les hace difícil encontrar rendimientos en dólares que colmen sus expectativas.

Un bono del Tesoro de EEUU a 10 años (en la jerga libre de riesgo) paga hoy un rendimiento anual del 2%, mientras que un papel del Estado uruguayo en dólares ronda el 4% anual. El magro desarrollo que tiene el mercado de deuda uruguayo hace que prácticamente no existan opciones para invertir a corto plazo, salvo los instrumentos en pesos que emite el Ministerio de Economía o el Banco Central. 

Pero también hay otras posibilidades de poder invertir en animales, para sacarle más jugo a los ahorros. En la última década distintas empresas uruguayas han apostado a expandir esa herramienta como una opción más en uno de los pilares históricos de la pecuaria nacional y que hoy atraviesa uno de sus mejores momentos con boom de precios, tanto del ganado gordo como de la reposición. 

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Conexión Ganadera es uno de los agentes privados de este negocio y ofrece una gama de tres alternativas para los ahorristas. Una que paga una tasa fija en dólares de 8% anual y exige un capital mínimo de US$ 15 mil; otra de 9% anual para plazos de 12 a 18 meses con una inversión mínima de US$ 20 mil, y una tercera a 24 meses con un retorno de 10% anual y un capital de US$ 25 mil, con un cobro de utilidades a la mitad de ese período.

También la firma Porfolio Ganadero y República Ganadera ofrecen otras modalidades a las que se puede acceder con una inversión inicial de US$ 10.000 y US$ 5.000, respectivamente.

Otra firma que desde hace dos años se dedica a este tipo de negocios es Zambrano & Cía que, según el último estudio que realizó la utilidad anual de sus Agrobonos Ganaderos, promedió un  retorno de 10% anual en dólares. 

En este sentido, el director de la empresa, Alejandro Zambrano, dijo a El Observador que hay negocios que pueden llegar a dar ganancias de un 25%, así como otros que andan entre 5% y 6%. El agente explicó que el ganado siempre es propiedad del inversor y que la empresa trabaja como nexo entre el dueño del campo y quien pone el capital.

“En este momento la realidad es que el mercado está muy alto para entrar”, admitió Zambrano. 

 

Los Agrobonos Ganaderos de Zambrano & Cía buscan alternativas de negocios para capitalizaciones en kilos o directamente en utilidades, al distribuirse la renta generada entre inversores y productores o propietarios de campo.

Funciona mediante negocios de capitalización tradicional de ganado, con opciones de cría e invernada. Una vez ejecutada se traslada el lote comprado a alguno de los campos manejados, para después repartir el beneficio entre el propietario del campo y el inversor al concretar un nuevo negocio.

El inversor compra ganado. Paga fletes, impuestos, sanidad y caravaneo de ingreso, teniendo a los vacunos a su nombre. Una vez generada la renta por una venta, será el inversor el encargado de abonar al propietario del campo lo que le corresponda monetariamente por la estadía del ganado en su inmueble. Además, a quién realiza la inversión se le asegura por contrato un 3% anual de retorno como piso.

Los casos más típicos de inversión en esta arista comercial son cuando se firma un contrato de adminisitración de ganado, por lo que el inversor tiene la propiedad del ganado, pero la empresa que hace de intermediaria lo administra. Para esta situación, en una columna escrita en 2018 el autor del blog Neurona Financiera e inversor Rodrigo Álvarez realizó algunas recomendaciones a tener en cuenta. 

Teniendo en cuenta que en Uruguay cada vaca tiene una caravana única y hay un sistema de trazabilidad sobre esa caravana (Sistema Nacional de Información Ganadera), para lo que se genera un número de Dicose que es único para cada animal, lo ideal como inversor es: obtener número de Dicose a nombre del inversor, tener marca de ganado a nombre del inversor, asegurarse esté marcado, no hacer transferencia bancaria hasta que no se haya hecho la transferencia de ganado a nombre del inversor a Dicose, hacer visitas a los campos y seguimiento de los animales. 

Una oportunidad única 

 El director de Conexión Ganadera, Pablo Carrasco, consideró que la suba del ganado no es demasiado trascendente ni atractiva para los inversores – o potenciales- dado que las tasas que paga la empresa son fijas.

Sin embargo, destacó que lo que tiene el negocio es que si se invierte en una vaca que vale US$ 100 y se recibe una tasa del 10% anual, al año siguiente se va a tener un animal que va a valer seguramente US$ 100 más, además de la ganancia que se obtiene por la tasa.

Carrasco aseguró a El Observador que con la reciente suba del precio del ganado, se está dando una “oportunidad única” en el país para aquellos inversores que pretendan ingresar en el negocio ganadero de lleno. El asesor explicó que es muy difícil que se dé una combinación como la que está ocurriendo, en el que los valores del ganado están "muy elevados y la tierra está muy barata".

“Este combo que se da ante la situación macroecónomica en la que algunos productores –de otros sectores- no pueden seguir viviendo del campo, lleva a que se ofrecen o arriendan campos provocando una sobreoferta. Esto para el que pretenda entrar en el negocio completo implica una enorme diferencia con respecto a hace cinco años atrás y no va a durar mucho”, explicó.  

En relación a esta afirmación, Carrasco explicó que en la actualidad la venta de un novillo y medio equivale al valor de comprar una hectárea.   

El freno por el abigeato mediático

Después de los dos casos de abigeato y estafa ocurridos en 2018 en Treinta y Tres y a principios de 2019 en Rocha, llevaron a que, según los operadores consultados, la repercusión mediática tuviese un efecto negativo sobre la actitud de los inversores.

Según el director de Portfolio Ganadero, Alejandro Berruti, lo que ocurrió en esos momentos fue que cuando se dieron los hechos al no conocerse los nombres de las empresas involucradas muchos clientes se acercaron a consultar si se trataba de la firma que dirige.

“Estas situaciones lógicamente generaron resistencia para aquel que iba a invertir, ya que toma otros recaudos. Bien se puede frenar la decisión de inversión o otros tomaron la opción de no ingresar, pero la realidad es que al poco tiempo volvieron. Todo esto de la inversión en ganado se trata básicamente de la confianza que se tenga en quién lleva la inversión adelante”, explicó Berruti.

 

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