Esta semana se conocerían los números finales del concurso de Conexión Ganadera, lo que implicaba saber cuantos acreedores se presentaron a validar sus créditos y a cuantos el síndico Alfredo Ciavattone se los aceptó y se conocería a cuanto asciende el pasivo de la empresa y sus sociedades satélites, valuado en US$ 250 millones inicialmente.
Sin embargo, el juez Leonardo Méndez decidió darle al síndico una prórroga de 45 días atento a que los abogados de un grupo muy mayoritario de inversores propusieron, que antes de que se entregue la verificación de los créditos, se pueda negociar con una distribución anticipada del ganado.
De esa forma, entienden los abogados que se evitarían litigios entre acreedores con asignación de ganado y sin asignación de ganado.
Según explicaron a El Observador algunos de los abogados, lo que se busca es acordar con Ciavattone que se establezca en que situación quedan unos y otros inversores (los que tienen y los que no ganado a su nombre) para luego liquidar, vender los animales y lograr repartir el dinero anticipadamente.
En el escrito que presentaron al juez este miércoles, al que accedió El Observador y también informó El País, señalaron que “resulta conveniente para los intereses de nuestros representados poder profundizar las negociaciones tendientes a realizar un convenio que permita evitar litigios entre acreedores con asignación de ganado y sin asignación de ganado".
El planteo que contó con el aval del síndico, lo encabezó el asesor legal de la Liga de Defensa Comercial, Fernando Cabrera, quien propuso en nombre de abogados de acreedores que los damnificadoos suscriban un acuerdo con el sindico para fijar condiciones diferenciales de recupero sobre si el cliente tiene o no ganado.
"Si estas negociaciones llegaran a prosperar sería altamente beneficioso para todas las partes, en especial para los acreedores porque podrían disponer en plazos razonables de entregas a cuenta de sus créditos”, se advirtió.
Una vez que Ciavattone presente el listado de acreedores e inventario, ya no será posible realizar negociación alguna. A partir de ese momento, se abrirá una instancia en la que los acreedores deberán analizar si impugnan lo establecido por Ciavattone, lo que llevará algunas semanas.
Finalmente el juez será quién resolverá cuáles son los números finales de la deuda.
Ante el reclamo de los abogados, este viernes el juez Méndez otorgó el plazo de 45 días, "atento al importante y representativo número de solicitantes y con la conformidad de la sindicatura".