En Mosul, los maestros se forman para aprender a acompañar a sus alumnos a menudo propensos a pesadillas y comportamientos violentos, traumas heredados de tres años de reinado yihadista y nueve meses de combates devastadores en esa ciudad iraquí.
La difícil tarea de los maestros en Mosul: hacer olvidar a los yihadistas
Niños sufren pesadillas tras ver decapitaciones y ejecuciones del EI

