La confirmación de que Julio María Sanguinetti será precandidato a la Presidencia por el Partido Colorado significó un alivio para los dirigentes de Batllistas, que reconocían que no tenían una segunda opción y ahora trabajan a contra reloj para terminar de definir los aspectos centrales de la campaña, con el objetivo puesto en las internas pero también pensando en octubre.
“Sanguinetti es el jefe, está en todos los detalles”, dijo una fuente cercana al expresidente que frecuenta la casa de Juan Zorrilla de San Martín. La propiedad de Punta Carretas junto a la casa del Partido Colorado en Montevideo serán las bases operativas de Batllistas, ya que el sector definió que no tendrá un “comando de campaña” como otros precandidatos ni un local central para toda la agrupación. Estas decisiones obedecen a que Sanguinetti quiere realizar una campaña “austera” y “revitalizar” la sede colorada.
“Él cree que el mejor lugar para reunir a la militancia es la casa del partido y quiere que sea el lugar de encuentro de todas las comisiones”, dijo a El Observador el diputado Conrado Rodríguez. En caso de ganar la interna, el objetivo del dos veces presidente es instalarse “de lleno” en la casona ubicada en Andrés Martínez Trueba, agregó otra fuente.
En los últimos meses, los dirigentes de Batllistas comenzaron a frecuentar cada vez más las salas de la sede colorada ya que ahí empezaron a reunirse algunos de los equipos técnicos coordinados por el expresidente del Banco de Previsión Social, Juan Berchesi.
Los grupos están divididos en varias áreas: economía, seguridad, educación, inserción internacional, relaciones laborales y empleo. El diputado Tabaré Viera dijo que ya hay “algunos documentos prontos” y que el objetivo es presentarlos a la oposición para comenzar a dialogar “cuanto antes” en busca de acuerdos de cara una coalición.
El entorno de Sanguinetti definió que evitarán confrontar con Ernesto Talvi y que centrarán el discurso en las críticas al Frente Amplio. En la campaña, Sanguinetti resaltará que los “errores” del partido de gobierno en seguridad, inserción internacional y educación se deben a cuestiones “ideológicas” y pondrá el énfasis en la “reparación y restructuración del tejido social”, señaló uno de sus principales colaboradores.
Leonardo Carreño
En los últimos días, Sanguinetti ha comenzado a referirse a estos temas. Acompañado por su esposa Marta Canessa, en su primer discurso como precandidato, dijo que lo que definirá quién gobernará a partir del 1° de marzo de 2020 será Venezuela y que el balotaje será entre los que creen que es una democracia y los que creen que es una dictadura. En tanto, en la última edición del semanario Correo de los Viernes se refirió a la situación de la seguridad y, aunque reconoció que era “discutible”, criticó que el oficialismo se haya lanzado “desmelenadamente” contra la reforma constitucional propuesta por Jorge Larrañaga “intentando crear un clima de polarización” en la sociedad.
Además de los equipos técnicos, Sanguinetti estableció otros tres grupos de trabajo: uno político, otro de estrategia y uno de comunicación, que estarán en permanente contacto y acompañándolo en las tareas cotidianas. La coordinación está a cargo de su hijo Julio Luis y el objetivo será trabajar de forma “descentralizada”. El dirigente Gustavo Osta –uno de los más cercanos al expresidente– dijo que no tienen previsto realizar un acto central de Batllistas sino que seguirán trabajando “en el mismo esquema de reuniones puntuales que hacen las agrupaciones”. En las próximas semanas, Sanguinetti continuará recorriendo Montevideo y volverá a salir al interior para participar de actos en Rocha, Soriano, Salto, Paysandú y Tacuarembó junto a dirigentes locales.
El equipo también está terminando de definir los “detalles” de la gráfica para la precandidatura y resolvió que –por el momento– no trabajarán con ninguna agencia de comunicación. De cara a junio, el logo de Batllistas seguirá aunque los mensajes estarán acompañados de la leyenda “Presidente Sanguinetti”, destinada a los votantes colorados y con el objetivo de resaltar la experiencia del dos veces mandatario. Sanguinetti ya bromeó con este mensaje y en una entrevista con Todo Pasa de Océano FM reconoció que sus correligionarios le decían que “más que un precandidato” tenían un “presidente”. En tanto, si gana la interna el mensaje que transmitirá será que Uruguay necesita un “cambio en paz”, la misma que frase utilizó en 1985 cuando obtuvo su primera Presidencia.
Susana Montaner se sumó a Batllistas
La presencia de Susana Montaner en la casa de Julio María Sanguinetti el día en que anunció su precandidatura fue la confirmación de algo que era un secreto a voces: la diputada había resuelto abandonar Ciudadanos –el sector que lidera Ernesto Talvi– para adherir a Batllistas.
La decisión fue tomada por unanimidad por su agrupación, la 2215, en una asamblea realizada el miércoles 26 de febrero, informó La Diaria.
La presentación oficial de Montaner en Batllistas se realizará el viernes 8 de marzo durante un acto que Sanguinetti encabezará junto a las otras agrupaciones de Tacuarembó que lo apoyan.
Quieren a Sanguinetti como secretario general luego de las internas
El cargo de secretario general del Partido Colorado sigue vacante desde diciembre cuando renunció Adrián Peña y si bien hubo contacto entre los sectores, no se visualiza un nombre que reúna el “consenso” de todos.
Leonardo Carreño
El nuevo secretario general ocupará el cargo de forma “transitoria” ya que será relevado luego de las internas del mes de junio, cuando se elija la nueva Convención Nacional.
Si gana la interna, los dirigentes de Batllistas pretenden que sea Sanguinetti quien ocupe el cargo por los próximos cinco años ya que consideran que es el “mejor lugar” para liderar al partido en una coalición con el resto de los partidos de la oposición.