Espectáculos y Cultura > FIDAE

La obra que recrea el juicio de La Manada llega a Uruguay

"Jauría" se presentará en el marco del Fidae el lunes 19, martes 20 y miércoles 21 a las 21.30 horas en el Sodre 

Tiempo de lectura: -'

16 de agosto de 2019 a las 14:44

Fue en la madrugada del 7 de julio de 2016. Una joven española de 18 años fue violada por cinco hombres durante las fiestas de San Fermín en Pamplona. En 2018, la sentencia en primera instancia condenó a los denunciados a 9 años de prisión por abuso sexual, y no por violación. Con una fuerte mediatización, repercusiones en redes sociales y manifestaciones masivas reclamando justicia en las calles, el delito fue revisado y en junio de este año el Tribunal Supremo lo consideró, finalmente, una violación y aumentó a 15 años la pena de los implicados.

Desde que estalló públicamente hasta hace algunas semanas, el caso –conocido como La Manada– fue titular de cientos de noticias de los medios de comunicación de España y el mundo. “No hay detalle de ese juicio que no haya sido filtrado en algún medio de comunicación y posteriormente discutido en redes sociales, foros, conversaciones de oficina o de bar”, indica un artículo de El País de Madrid.

Pero más allá de la circulación de información fugaz, el caso que revolucionó el movimiento feminista español y que invitó a la Justicia de España a revisar sus propias leyes, fue el puntapié de una creación teatral. El dramaturgo Jordi Casanovas decidió realizar Jauría, una obra de teatro documental cuyo guion se construyó a partir del juicio realizado a La Manada, con las declaraciones de los acusados y la denunciante.

La pieza se estrenó en marzo de este año en el Teatro Kamikaze de Madrid y, desde ese entonces, ha sido interpretada en varios escenarios españoles. Ahora, en el marco del Festival Internacional de Artes Escénicas (Fidae), la obra llegará a Uruguay y se presentará en el Auditorio Nelly Goitiño del Sodre los días 19, 20 y 21 de agosto a las 21.30 horas.

La dirección es de Miguel del Arco y las interpretaciones, de María Hervás, Fran Cantos, Álex García, Ignacio Mateos, Raúl Prieto y Martiño Rivas.

En la previa al estreno de Jauría en el primer escenario puertas afuera de España, el director y la protagonista dialogaron con El Observador y contaron cómo fue el proceso de creación de la obra, cómo vivieron las duras críticas que recibieron por llevar a escena un caso tan delicado y reflexionaron sobre el valor qué le puede aportar el arte a un hecho que fue tan mediatizado.

Miguel del Arco
  • Es un destacado dramaturgo, guionista, director de escena y actor español con extensa trayectoria en teatro, cine y televisión. Además, es uno de los fundadores de la productora teatral Kamikaze y desde 2016 codirige El Pavón Teatro Kamikaze de Madrid.

¿Cómo fue abordar desde el teatro un caso tan fresco? ¿Recibió críticas?

Nos esperaban muchas escopetas levantadas, porque se trataba de un espectáculo que iba  a plantear un conflicto. Y estamos tan acostumbrados a oír discusiones de los periodistas. Tuvimos horas de debates y tertulias al aire de gente que comentaba el día a día de cómo iban vestidos (los denunciados), lo que habían dicho y lo que no. Pero, de repente, sorprende que el teatro pueda hacer eso al cabo de un tiempo y parece que este acto artístico sobre un tema de candente actualidad genera como cierta incomodidad. Nadie pone en cuestión la labor de los medios de comunicación y del comentario permanente. Creo que esa opinión pronta y rápida contribuye a lo que estamos construyendo como sociedad, esta cultura del enunciado en la que la gente solo lee los titulares y tiene poca tendencia a escarbar e investigar, quedándose en la superficie. El teatro supone un buen lugar para esa reflexión.

¿Qué decisiones tuvo que tomar como director en la construcción de los personajes?

En ningún caso presentamos la realidad. Partimos de lo que es el teatro, una conversión.  No quise que los actores copiaran la forma de actuar de los implicados, entre otras cosas, porque a ella no la conocíamos. No conocemos su nombre, su apariencia, su físico. La elección fue, entonces, partir de la verosimilitud que componían las palabras. Y a partir de las actas componer nuestra propia verosimilitud.

Hablar de poesía en un tema como este sería en parte una contradicción, pero no creo que lo sea. El público sabe perfectamente que se les va a abrir una butaca al infierno. Si no creas algo que subyugue, ¿por qué lo van a mirar? Hay que buscar la manera de demostrar que esto es interesante. Partí de la aridez de un juicio para armar algo que los demás quieran mirar. Había que componer una partitura rítmica, porque hay algo musical al percutir la palabra. Jugamos en el medio camino entre la narración y los hechos reales. Le damos como asideros al espectador para que su imaginación vaya mucho más lejos.

¿Su punto de partida está  sobre la mirada de la víctima?

Yo estaba con ella desde el primer minuto. Me interesaba lo que había dicho una chica a la que le sucedió todo con 18 años y que a los 20 se enfrentó al juicio. Se produce allí toda una jauría real alrededor de la defensa. Todo el protocolo judicial supone la revictimización y pareciera que se hace allí hincapié en que ella pruebe que es inocente o que no se ha merecido lo que le sucedió.

¿Desde qué lugar buscó representar a los violadores?

No quise tratarlos a ellos como bestias. Es algo en lo que les insistí a los actores. Entre ellos y yo, que somos hombres, este proceso tuvo algo de enfrentarnos a nuestros propios  fantasmas. Todos partimos de la base de que somos hombres progresistas y feministas, y de alguna manera nos sentíamos a salvo de este tipo de actuaciones. Pero la pregunta real es ¿cuánto de La Manada tenemos casa uno de nosotros –siendo educados en un mundo machista, donde hasta la justicia está marcada por una condición patriarcal–?

Había que mostrar que estos cinco chicos eran “normales”. No me interesaba crear con ellos monstruos porque eso es hacer cómodo al agresor. Debemos ser conscientes del caldo de cultivo que permitimos en la sociedad para que esas cosas sucedan y para que esos chicos no tuvieran la más mínima noción de que habían hecho algo malo. Ahí está lo más terrible de este caso. Al día de hoy –con todas las repercusiones y todo lo que declararon– les sigue pareciendo que formaba parte de la fiesta.

Lo que se cuenta es una historia tristemente universal. No hay día que no haya una noticia de una agresión sexual. Y no es porque haya más que antes, porque la historia de las agresiones sexuales es la historia de la humanidad, ahora se cuentan más estas historias.  

¿Cómo fue trabajar con Hervás?

María es una actriz enorme. Hemos tenido muchos problemas al transitar este proceso. Tuvimos ensayos en los que lloraba sin parar. Yo alguna vez le dije, “María, vamos a intentar mecanizar esto sin meternos”. Pero ella me dijo, “no puedo, creo que tengo la obligación de estar metida en el barro sino no puedo sacar esto”. El actor tiene algo de atleta, se entrena. Ella sale muy cansada ahora, pero logra desprenderse de esa segunda piel. Si no lográramos eso estaríamos todos locos.

María Hervás
  • Con decenas de interpretaciones a cuestas, la actriz española de 32 años ha trabajado en proyectos de teatro, televisión (debutó en 2007 en Los Serrano) y cine.

Cuando le ofrecieron interpretar a la víctima de La Manada, ¿aceptó el papel sin titubeos?

Me llamó Miguel del Arco y, cuando recibes una llamada de él –cuyo trabajo conocía bien y es muy valioso–, no sé qué actriz o actor de España diría que no. Me contó un poco por arriba lo que era y yo le di un "sí" rotundo. Luego, cuando me paré a reflexionar en lo controvertido del asunto –estaba todavía la ley ejecutando las decisiones finales–… ¡madre mía! ¿dónde nos estamos metiendo? Ahí me entró un poco de miedo.

¿Cómo fueron los primeros encuentros con el guion?

Súper áridos. El texto era punzante, como un cactus.  Cuando me puse a leerlo en mi casa dije, "¿qué es esto?". Era la transcripción literal de un juicio, con su lenguaje formal, no tenía nada de poético el asunto. La poesía la ha encontrado después Miguel en los ensayos y en su punto de vista. La primera lectura en conjunto del guion fue una catástrofe, me preguntaba, "¿cómo vamos a levantar esto?".

¿Se cayeron muchas lágrimas en el proceso?

Todas las del mundo. No he llorado más en un proceso como lo hice en este. Fue muy duro física y psicológicamente. He investigado zonas de mí y de la mujer puesta desde un lugar en la sociedad como de débil que albergan un dolor profundo. Cuando haces la función sufres, pero es una hora y media y ya tienes a tu cuerpo en alerta. Pero en el ensayo sucede lo contrario. Es una búsqueda en una infinitud de emociones –y no sabes cuál es la que le va a valer a Miguel–. Me puse a bucear como una loca y fue como muy ancestral, como si estuviese trayendo el dolor de muchos siglos de sufrimiento. No sé ni explicarlo demasiado bien, porque al día de hoy no entiendo qué me pasó. Hay un antes y después en mí como persona y como actriz con este proceso.

Tras adentrarse tanto en sus palabras, ¿cómo definiría a la chica que le toca interpretar?

Muy libre, muy conectada con la pulsión de vida. Es tremendamente honesta y arriesgada, en el sentido de cómo confrontó  asuntos vitales desde una normalidad y alegría de vida que habitualmente no tenemos las mujeres. Porque como nos educan con tanto miedo, a estar siempre en alerta. Esta criatura va al festival con alegría, con ganas de bailar, de conocer, de relacionarse. Y al veo madura porque, aún habiendo vivido toda la tragedia, la tipa jamás se victimiza, narra la historia como si no fuera ella.

Con todo el tratamiento mediático del caso, ¿en qué lugar cree que quedó expuesta ella?

Primero, tuvo la suerte del rol de contención que jugó su mamá y su familia, que la cuidaron mucho. Además, la gente no le pone cara y eso es maravilloso. Siempre hay estúpidos y desalmados como ForoCoches, que es un foro patriarcal, infecto y envenenado que filtró videos de ella y cosas terribles.

Vivimos en épocas de información rápida y de morbo. Si bien se ha dado esa cuestión de la jauría más feroz, de querer sacarle jugo a la víctima, también se dio un fenómeno muy importante y es que el alcance del caso llegó a cambiar la ley. Porque en la ley española ni siquiera figuraba la palabra violación. Se ha reconfigurado la norma gracias a esta chica, a su valor y a cómo ha llevado todo esto. Y la gente ha salido a la calle, se han dado manifestaciones masivas siendo que España es un país que no se moviliza tanto. Ha sido un arma de doble filo pero ha salido bastante bien parado el caso, ella se convirtió en una especie de heroína nacional.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Hoy el Palacio Valdés va a temblar con #Jauría. Ha llegado el momento de presentar al mundo el trabajo que llevamos haciendo estos últimos dos meses. Cada una de las personas implicadas en el proceso lo han hecho a corazón abierto, soy testigo. Hemos quebrado nuestros cerebros para desinstalar programas aprendidos, para localizar en nuestro interior la semilla infesta y poder arrojarla fuera, muy lejos, desde el escenario. Poniendo carne a las palabras para entenderlas. Desde el estómago y no desde el prejuicio intelectual. Desde la vida vivida. Creemos firmemente en lo que hemos creado, en la necesidad de limpiar la herida para que pueda cicatrizar bien, en el compromiso como ciudadanos y como personas que nos lleva a ahondar en el terror para desactivarlo y confiar en que pueda existir un mundo más hermoso. Miguel nos ha acompañado como el mejor guía todo el viaje. Sus ojos son los nuestros y su valentía la que merece el mundo. GRACIAS 🙏🏼 Espero que podáis venir tod@s a verlo y sentirlo. Hay que vencer el miedo y atreverse, sí, pero La Luz siempre merece la pena. Os lo aseguro ✨✨✨ #jauria #raulprieto @franknter @martino_rivas @alexgarcia_web @mateoss #migueldelarco #xusdelacruz Y todos los demás humanos bonitos que forman parte de este equipo ✨ @teatrokamikaze ALLÁ VAMOS

Una publicación compartida de María Hervás (@maria_hervas_) el

¿Se podría catalogar a Jauría como acto político en sí  mismo?

Sin duda. A nosotros se nos juzgó mucho. Antes de estrenar la obra, nuestro cartel en Kamikaze – que es de los teatros más arriesgados de Madrid– apareció pintado con la leyenda “Fuck monetizar los dramas”. Hubo mucho miedo al principio. Recibimos muchas críticas, incluso en prensa nacional, de gente que cuestionaba cosas como “¿cómo se le ocurre a la cultura más snob hacer esto?”. Pero si os acercareis a un ensayo y vieran el lugar de respeto y compromiso con el que se trata… Yo no he leído más de feminismo en mi vida, y eso que soy una persona que en general está informada. Hemos hecho un trabajo muy exhaustivo. Luego, gente que la vió, pidió disculpas.

¿Qué se sintió al enfrentarse a esos cinco abusadores?

No fue tan loco, porque tengo mil amigos a los que amo, que escucho desde muy pequeña hacer comentarios sobre las mujeres de ese calibre. Incluso nosotras mismas, sentadas en mesas con hombres, hemos permitido o nos han hecho gracia ciertos comentarios sobre las mujeres y la sexualidad que están como permitidos. Nos educan a masculinizarnos desde chicas y a que lo que hacen los hombres está bien y no es tan loco.

No me asustaban tanto los comentarios de ellos ni siquiera en las declaraciones del juzgado. “Si ella no dijo que no es que no se negó”, decían. Pero claro, luego te metes a bucear ahí y empiezas a ver toda la mierda de la que estamos pringados en toda esta sociedad súper machista. Y te vas dando cuenta de que los fundamentos de ese machismo están tan arraigados que ni siquiera somos capaces de identificarlos. Otro problema es que la ley que fundamentalmente esta creada por hombres, por tanto para los hombres. Esto es una enfermedad y hay que ir sanándola.

REPORTAR ERROR

Comentarios

Registrate gratis y seguí navegando.

¿Ya estás registrado? iniciá sesión aquí.

Pasá de informarte a formar tu opinión.

Suscribite desde US$ 245 / mes

Elegí tu plan

Estás por alcanzar el límite de notas.

Suscribite ahora a

Te quedan 3 notas gratuitas.

Accedé ilimitado desde US$ 245 / mes

Esta es tu última nota gratuita.

Se parte de desde US$ 245 / mes

Alcanzaste el límite de notas gratuitas.

Elegí tu plan y accedé sin límites.

Ver planes

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...