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La salud en deuda: Sistema ineficiente y de poca calidad

CPA Ferrere inauguró una plataforma digital que dejó en evidencia las principales fallas que arrastra el sistema de salud uruguayo, tras una década de funcionamiento

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04 de agosto de 2018 a las 05:00

Una cobertura universal ineficiente, que no se autosustenta, heterogénea, y por sobre todo, una enorme falta de indicadores de calidad como sinónimo de desconocimiento del buen o mal servicio que se ofrece hace más de 10 años. Esa es la fotografía del Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS), según un nuevo recurso estadístico para el campo de la salud que el estudio CPA Ferrere presentó este viernes.

Se trata de una plataforma digital que, a través de estadísticas complejas, procesa datos y cruza información para emitir conclusiones relevantes acerca del sistema de salud . Se trata de un panel informativo que analiza millones de datos que hasta ahora nadie valoró en su conjunto. Los especialistas expusieron sus primeros resultados y las conclusiones no han sido favorables para la reforma, que lleva más de una década de trayectoria.

A través de gráficas y comparaciones la plataforma permite estudiar a los distintos prestadores de salud y comparar a cada uno de ellos con el resto. La herramienta aparenta tener un gran potencial, pero hasta el momento no lo ha podido demostrar porque la información pública disponible para su trabajo es escasa o inexistente.


Por esto mismo, el contador Bruno Gili, socio de la firma, se refirió a la dificultad que ha significado elaborar el primer trabajo de cruce de datos debido al "gran déficit" de información. "Algunos datos están y otros no. No ha sido uniforme el procedimiento de trabajo", destacó socio y sugirió, además, que el Estado debería dedicar mayor empeño para sistematizar información, ya que le será beneficiosa tanto al paciente como al propio gobierno y, también, a las instituciones médicas. "Creemos que sería útil poder llegar a comparar la calidad de todos los hospitales públicos. Eso sería bueno para el sistema en general", ejemplificó el contador.

Basado en informaciones que publicó el Ministerio de Salud Pública (MSP), el Instituto Nacional de Estadística, instituciones privadas y la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE), entre otros canales, CPA Ferrere consiguió exponer las principales conclusiones que arrojó el programa.

Principales conclusiones

La universalización de la cobertura trajo una reducción del riesgo sanitario

Del 2007 al 2018, la cobertura del Fonasa ascendió del 25% de la población al 82%. "Este aumento trajo un crecimiento de la población cubierta por el SNIS, porque ingresó población con mayor riesgo sanitario, gente adulta que demanda más cantidad de prestaciones y costos asociados a ellos", analizó Gili. Asimismo destacó que existen 350.000 personas con doble cobertura. Esto implica que un mismo individuo está afiliado a dos prestadores distintos de forma simultánea: uno por decisión familiar, por ejemplo, y otro porque su trabajo se lo asigna. "Esto es sinónimo de ineficiencia", remató el contador.

La información sobre la calidad del sistema es escasa y heterogénea

Los indicadores que se necesitan para evaluar el grado de calidad del sistema de salud no existen. "Tenemos pocos indicadores, incluso menos de los que había cuando estaba el corralito mutual. De hecho solo tenemos dos", puntualizó Gili y distinguió que esto no significa, necesariamente, que el MSP no los tenga en su poder ni que las instituciones de salud no los hayan elaborado. Lo que implica es que no están a disposición de ser estudiados.

Los dos indicadores son la tasa de reconsulta y el porcentaje de embarazadas tratadas en el primer trimestre. Ambos han ido aumentando, pero de diferente manera dependiendo del prestador, lo que supone un resultado heterogéneo según quién ofrezca el servicio. "En el ámbito de la salud no debería haber distorsión y aquí quedó demostrado que sí la hay", remarcó Gili.

El sistema no es autosuficiente en términos financieros

Para poder funcionar, el SNIS necesita transferencia de Rentas Generales. Según los datos expuestos, las trasferencias para el Fonasa superan el punto porcentual del PBI. "Esto ya lo sabíamos todos, lo que ahora debemos averiguar es si esto ha llegado a su límite o si va a seguir extendiéndose", apuntó el contador.

Los resultados financieros de las instituciones repuntaron en 2017

A nivel país se consiguieron resultados positivos. Montevideo, particularmente, registra el mayor riesgo promedio, marcó Gili.

El contador destacó que, si se analiza caso a caso, el estudio arroja resultados dispares entre las diferentes instituciones, y algunas manifiestan haber empeorado.

No hay correspondencia entre el crecimiento del gasto del sistema y el nivel de de prestaciones por afiliado.

El gasto promedio aumento 17% mientras que el incremento del asociado a cada cliente solamente 9.9%. Esto se concluyó a través de indicadores como el gasto en medicamentos por afiliado, la cantidad de recetas expedidas por usuario, las camas disponibles por cliente, la cantidad de enfermeros por médico, como así también el número de consultas por usuario.

"En síntesis la reforma consiguió la universalidad pero creemos que se debe mejorar la sostenibilidad del sistema desde el punto de vista financiero y, a su vez, mejorar también la fiscalización y la información para aumentar la calidad de los servicios", concluyó el contador.

La respuesta del gobierno

El economista Martín Vallcorba, asesor del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) tomó el micrófono para matizar algunas conclusiones sobre las conclusiones que arrojó la plataforma digital.
"A veces algunos conceptos no se manejan con precisión", retrucó. Estrictamente, dijo, el sistema no está en riesgo. Según explicó, lo que ha aumentado es el riesgo sanitario del seguro porque se incorporan colectivos de mayor edad. "Si se quiere interpretar el riesgo del sistema deberían valorarse otros elementos y no únicamente ese", distinguió el economista.

En cuanto a las trasferencias de dinero que el gobierno le hace al Fonasa, Vallcorba sostuvo que se trata de una decisión política que asumió el gobierno en el pasado y negó que fuera una condición que se perpetúe en el tiempo. "Nosotros no visualizamos que esta tendencia se vaya a extender. El proceso maduró en 2017 y no vemos que esto pueda generar preocupación en el lado financiero del sistema en el futuro", replicó el asesor, aludiendo que algunas conclusiones emitidas por la plataforma arrojaban la idea de un sistema en estado crítico.


"Se sugirieron medidas para sostener al sistema desde el punto de vista financiero y, planteado en esos términos, daría la impresión de que hoy tenemos un problema y nosotros no visualizamos inconvenientes en este sentido", remarcó Vallcorba y diferenció que eso no quiere decir que no exista "un montón de desafíos" por faltan cumplir y que, naturalmente, esos retos "dialogan con asuntos económicos". Particularmente, reconoció que las fallas surgen por el tema de la calidad y la eficiencia.

"En términos de sostenibilidad, la principal amenaza del sistema viene por el lado de la judicialización de la salud", apuntó el economista en relación a los gastos que debe asumir el Estado por los recursos de amparo. "Ese fenómeno impacta negativamente en la equidad y sostenibilidad del sistema", confesó en relación a la compra de medicamentos de alto costo.

Asimismo, el asesor económico del MEF reconoció que el gobierno debe contar con más y mejores herramientas de información porque son aspectos centrales para la rectoría. "Ha habido avances importantes en materia de información pública, pero igualmente resulta fundamental seguir avanzando y mejorando en este sentido", concluyó.




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