Se juntan para pasar bien un rato, lejos de los mármoles del Palacio Legislativo y tratan de que no haya complicaciones ni siquiera a la hora de pagar lo que se debe. Coman lo que coman, la cuenta se divide entre todos y cada cual pone sobre la mesa la misma cantidad de plata. Se habla de fútbol, de problemas personales, de automóviles, de comida y, qué más remedio, de política.
La sede política alternativa de Bordaberry
Dirigentes del grupo de Pedro Bordaberry se reúnen los martes en García de Carrasco y hablan de todo