En el mundo sigue existiendo discriminación hacia la mujer empresaria y ello explica que cada vez hay más organizaciones que luchan por erradicarla. Para la presidente de la Organización de Mujeres Empresarias de Uruguay (OMEU) y socia de CPA Ferrere, Verónica Raffo, se trata de una realidad que se puede palpar. “Sobre todo en las grandes organizaciones, a nivel de los directorios la mujer no está o es minoría”, afirmó. Agregó que la mujer tiene que hacer un esfuerzo superior para demostrar su empuje, capacidad y ganas, más aún si se trata de una persona joven.
La OMEU nació en 2008 con la idea de unir al grupo de emprendedoras y empresarias de Uruguay. Aunque está pensado para líderes de emprendimientos o empresas, hay una participación de profesionales, de acuerdo a lo que admiten los estatutos de la organización.
“Queremos generar un grupo que pueda trabajar en varios temas como capacitación, generación de redes de contactos, compartir experiencias y apoyo para temas de financiamiento o de servicios cruzados”, informó Raffo.
Además, si bien no es el foco principal, la OMEU no descuida los “temas de la mujer”.
“A veces nos cuesta tirarnos al agua o tenemos miedos asociados a emprender por temas básicamente culturales, entonces estar acompañada en esos momentos también ayuda a la acción”, reflexionó.
En 2010 la OMEU trabajó fuertemente en generar las bases formales: se logró crear la asociación civil, los estatutos y fue incluida en la Organización Mundial de Mujeres Directoras de Empresas (FCEM).
El año pasado, la organización se dedicó a trabajar en posicionamiento institucional y la creación de la página www.omeu.org.uy.
“El tema de la mujer está de moda de alguna manera, entonces hay que tratar de trabajar en los contactos y detectar oportunidades”, aseguró Raffo.
La organización está conformando los primeros lazos con la embajada italiana e inglesa. Además el año pasado colaboró en un proyecto con Endeavor y Sabre Holdings: una encuesta entre las empresarias para detectar los frenos que encuentran las mujeres al emprender. Luego, junto a Endeavor realizó talleres específicos sobre las barreras que enfrentan las ejecutivas.
“La tasa de mujeres empresarias es infinitamente menor a la de hombres. Uno a tres son los números estadísticos”, indicó Raffo.
Sin embargo, la presidenta de OMEU aseguró que existe un incremento en la cantidad de empresarias. “Está demostrado por estudios a nivel internacional y a nivel nacional realizados por la escuela de negocios de la Universidad de Montevideo IEEM”, dijo.
En el caso de la OMEU, dijo que eso se reflejó en un “pequeño crecimiento” de socias en 2011. “No pusimos mucho el foco en este aspecto, es algo que nos debemos para este año”, evaluó Raffo.
Además, la organización participó por segundo año consecutivo en el congreso mundial de FCEM que fue realizado en México, donde logró hacer una red de contactos fuertes con delegaciones de otros países. “El relacionamiento con empresarias y organizaciones del exterior nos permite analizar oportunidades de negocios para nuestras socias, porque ya existe un nexo directo para llegar”, enfatizó. Incluso, comentó, recibieron propuestas para operar como un centro de referencia regional.
Siempre hacia adelante
Para este año, la organización pretende trabajar activamente con Endeavor y con el Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin). “Necesitamos generar una plataforma mínima para poder tener contacto con las socias, poder citarlas y evaluar oportunidades”, explicó Raffo. El proyecto con Fomin contempla buscar proyectos de emprendedoras y apoyarlas con financiamiento, pero también la existencia de unidades ejecutoras (en esto trabajaría OMEU). Para ello Raffo entiende que es necesario contar con fondos que permitan crear una plataforma, como una página interactiva.
“Vamos a seguir trabajando en capacitación, porque las mujeres se sienten desprovistas de técnicas gerenciales”, aseguró Raffo. Otro de los objetivos será ampliar e incorporar grupos del interior y generar alianzas, ya que en muchos departamentos existen grupos de mujeres que trabajan en torno a áreas como agro y textil.
Según Raffo, los resultados de la organización no son inmediatos y requieren de la participación activa y compromiso de las socias. “Queremos hacer una propuesta de valor. A veces las posibles socias preguntan que les va a dar OMEU, pero en realidad no se puede hacer una cuenta corriente y decir que va a aportar determinadas cosas, sino que requiere una participación de quienes se asocian”, dijo.