The Sótano > THE SOTANO/ EDUARDO ESPINA

Olvidos del Oscar: 1986

Tiempo de lectura: -'

01 de marzo de 2018 a las 05:00

Tras 89 ediciones, los premios Oscar han dejado en evidencia dos cosas: a) no recompensan a películas que resultan innovadoras y se adelantan a su época; b) descartan las películas clasificadas NC-17 (que contienen escenas de sexo y desnudos); la única en la historia con esa clasificación en haberlo ganado es Perdidos en la noche (1969).

En 1986 se estrenó Blue Velvet (Terciopelo azul), filme de extraordinario poderío cinematográfico, innovador y con escenas eróticas contundentes. Las críticas de la época, haciendo justicia con la variedad de recursos estéticos que la transformaban en una rareza de las que aparecen muy de vez en cuando, pusieron a la película en un altar. Prestigiosas revistas de cine como Time, Entertainment Weekly, y Sight & Sound, la consideran una de las mejores películas estadounidenses de todos los tiempos.

Lo es, aunque quizá no sea la mejor en la notable filmografía de David Lynch, quien de 1977 a la fecha solo ha dirigido 10 películas, siendo la más reciente, Inland Empire (2006), su gran obra maestra, tal vez el filme estadounidense con mayores niveles de originalidad en lo que va del presente siglo. Es uno de esos clásicos que solo unos pocos han visto.

Terciopelo azul consagró a Lynch después de tres filmes previos muy novedosos y abrió las puertas para que entrara un aire radicalmente renovador en la forma de contar una historia. Enseñó también con qué artificios arropar una obra para convertirla en una experiencia estética única, por lo que todos los amantes del cine supusimos que el filme conseguiría varias nominaciones a los premios Oscar y que ganaría más de uno: Frederick Elmes, maestro de la visualidad sobria y perturbadora, por la fotografía; el italiano Angelo Badalamenti, por la música; Hooper como mejor actor (por haber inmortalizado al personaje de Frank Booth); Isabella Rossellini, como mejor actriz; Dean Stockwell, como mejor actor de reparto (su labor es antológica); y Lynch, por partida doble, como guionista y como director. Pero supusimos mal.

La única nominación que la película obtuvo fue en la categoría de mejor director, aunque el premio no fue para Lynch, sino para Oliver Stone por Pelotón, algo que hoy parece un chiste de mal gusto.

Comentarios