Tenemos que tener relaciones más intensas, independientemente de los gobernantes", había declarado a la prensa el presidente brasileño Michel Temer, luego de tener su primer y breve contacto cara a cara con su par de Uruguay, Tabaré Vázquez, en un salón de la sede de la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York. "Tengo certeza de que nuestras relaciones con Uruguay irán de mejor forma", había declarado previo a ese encuentro el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil por ese entonces, José Serra.
Otra vez rehenes de los vecinos poderosos
Sin la afinidad política de otros tiempos, el gobierno de Brasil le propició un duro golpe a la integración, que dejó al país sin un plan B para colocar sus lácteos