Con un discurso claro, concreto y efectivo, marcado además por una impronta fuertemente nacionalista, Alternativa para Alemania (AfD) supo capitalizar el descontento evidente de una parte importante del electorado alemán.
Ultraderecha basó éxito electoral en discurso xenófobo y antieuro
Vertiginoso ascenso de AfD la convierte en la tercera fuerza política del país
