Por estos días, durante la visita de Obama a América Latina, Estados Unidos vuelve a poner la atención en una región que desde hace años había perdido el contacto con la Casa Blanca. Entre los desafíos económicos y políticos que tiene Estados Unidos, sumados a que Obama cumple su último mandato y cada acción es medida con lupa, el gobierno estadounidense desde hace años ha preferido silenciar las relaciones con gran parte de América Latina. En los intentos que Estados Unidos ha hecho por acercarse a la región, de la otra parte solo surgieron "retóricas imperialistas" vinculadas a teorías dependentistas que justifican el retraso de la región, con el éxito y el desarrollo de otros. Como si América Latina no tuviera nada que corregir en materia de institucionalidad (basta con mirar hacia Brasil por estas horas) o políticas macroeconómicas (como el fracaso económico que padece Venezuela).
Un líder en América Latina
La importancia estratégica detrás de la visita del presidente de Estados Unidos a dos países con los cuales busca reforzar los vínculos bilaterales