29 de agosto de 2011 12:21 hs

Obtener un premio de un tragamonedas es cuestión de suerte, pero el negocio de los casinos no tiene nada de azaroso. Al menos en el caso de los fundadores de HPS Gaming, Marcelo Duarte y Pablo Baldi, los planes están estratégicamente pensados para que su empresa de desarrollo de software y gestión de casinos tenga un porvenir redituable.

Los socios, oriundos de Maldonado, se conocieron trabajando en el departamento de informática del Hotel Conrad, donde también comenzó su contacto con el mundo de los casinos. En el 2003, luego de la apertura del Mantra en Punta del Este, comenzaron a desarrollar HPS Gaming. La gran oportunidad se les presentó un año más tarde, cuando se abrió el mercado francés para colocar tragamonedas. Para eso montaron la empresa Laboratorio Uruguayo de Producción de Software (LUPS). “En ese momento HPS Gaming quedó en el freezer, funcionando solo para Mantra. No se contrató más personal, no se hicieron nuevos productos ni se salió a buscar nuevos clientes”, explicó Duarte. El proyecto es la típica historia del emprendedor. Duarte, que aún conservaba su trabajo en el Conrad, en su tiempo libre, con la torre de la computadora bajo el brazo, caminaba cuatro cuadras hasta el garaje de Baldi que utilizaban como oficina.

Según los emprendedores, la industria del juego es muy cerrada, más cuando uno es nuevo, joven y de Maldonado. Se enfrentaban a una industria “dominada por gigantes” que guardan celosamente el “protocolo” de comunicación específico con las máquinas, vital para poder desarrollar su negocio. El costo de la licencia del protocolo era de US$ 25.000, y ese era el presupuesto que la empresa tenía para poder funcionar dos años.

Más noticias

Con la calma que caracteriza al habitante del interior, pero con el ímpetu emprendedor, recurrieron a internet hasta que encontraron en Estados Unidos una persona que había visto el protocolo. “Eso nos motivó a viajar para convencerlo de que tenía que desarrollar algo para nosotros. No teníamos con qué pagarle, tenía que apostar a que funcionáramos a futuro. Hubo mucha estrategia y viveza criolla para tratar de obtener ese producto”, dijo Baldi.

Y la jugada funcionó. Desarrollaron un software específico para tragamonedas. “Fue una etapa que culminó felizmente con presencia en casinos de Francia, con instalaciones en Estados Unidos, con software en México y Guatemala, y terminamos vendiendo la licencia a una multinacional canadiense”, contó Duarte.

No son profetas en su tierra

La venta de LUPS permitió en 2006 rearmar la empresa original pero buscando ampliar la oferta. Ya no solo desarrollaban software de gestión sino que habían anexado los conocimientos en desarrollo de juegos.

“Entendemos que nos vean como unos locos por querer desarrollar una máquina de juegos, pero lo vemos totalmente viable”, señaló Baldi, al quejarse porque no han recibido apoyo ni financiación local. Según los emprendedores, en Uruguay se valoran más los productos que vienen de afuera. Su primera tragamonedas desarrollada íntegramente en Uruguay solo se puede encontrar en casinos del exterior.

Pese a no conseguir financiamiento, los dos emprendedores lograron desarrollar productos innovadores. “Estamos incluyendo biometría (medición e identificación de características físicas e intransferibles de las personas, como por ejemplo la huella digital)”, explicó Duarte. Sus máquinas pueden reconocer el género, la edad o si la persona gustó del juego. “Son herramientas de análisis que hoy las empresas grandes, que manejan más de US$ 25 millones anuales en investigación y desarrollo no tienen”, dijo orgulloso Baldi.

La plataforma permite detectar si hay un menor jugando y bloquear el juego. También detecta casos de ludopatía midiendo los impulsos del jugador. El sistema que funciona mediante algoritmos matemáticos puede emitir mensajes para que el jugador modere su actitud de apuesta. Gracias a estos avances, el año pasado HPS Gaming ganó el premio Nova 2010 a la empresa más innovadora, pero aún así, los emprendedores se sienten excluidos en parte de los sistemas de apoyo por formar parte del círculo del juego, que según ellos está “mal visto”.

Hay dos instituciones que sí los apoyaron: el Ministerio de Industria, que les otorgó un subsidio para capacitar personal, y la ANII, que les permitió acceder a una certificación internacional que avala la calidad de sus productos.

En Latinoamérica negocian con Guatemala, Perú , México y Honduras. “Mercados como esos, de más de 20 millones de habitantes, nos piden 100 máquinas y nosotros les tenemos que decir que se las entregamos en cuotas de 10 o 15 porque no tenemos los recursos”, dijo Duarte.

Los emprendedores quieren vender su empresa en un plazo de cinco años. “Que el pez grande coma al pez chico”, lanzaron.

El objetivo es desligarse de la empresa para generar otros proyectos. “Ya tenemos pensado un montón de cosas dentro y fuera del rubro. El emprendedor tiene que ser así. Entrar y salir de los proyectos”, afirmó Baldi.

Tender redes

Tienen siete trabajadores en la empresa. Pero hay 25 personas que colaboran con el proyecto: equipos de diseñadores gráficos, sonidistas y matemáticos. “Se armaron pequeñas empresas en Maldonado en torno a nuestro proyecto”, explicó Duarte.

El diseño de gabinete Tacuabé fue realizado junto a la empresa de diseño Menini – Nicola. Los socios de HPS Gaming recurrieron a ellos porque era la forma de innovar, ya que nunca habían trabajado para la industria del juego.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos