En el segundo año completo de "estado de excepción", El Salvador registró sólo 114 homicidios, reduciendo la tasa en un 98% en nueve años. Nayib Bukele dijo que su país es el más seguro del hemisferio occidental, mientras que organizaciones de DD.HH. cuestionan las detenciones arbitrarias y las muertes en las cárceles.