Arocena, primera jueza de básquetbol en 1982, le ganó a la indiferencia en un mundo de hombres María Arocena fue oficial de mesa, delegada de Auriblanco y en 1981 se inició en un mundo 100% de hombres, el arbitraje de básquetbol; derribó tabúes, dirigió 16 años y abrió el camino a sus colegas