El propietario de Tesla y asesor de Donald Trump está construyendo un nuevo proyecto en Los Ángeles, en el que combinará un restaurante, un autocine y una estación de carga para autos eléctricos. Si bien al principio la iniciativa resultó atractiva para los inversionistas, ahora la participación de Musk en la política trajo nuevos desafíos y riesgos adicionales.