Al contrario de lo ocurrido el 30 de julio, las fuerzas de seguridad de Marruecos esta vez impidieron el paso de inmigrantes ilegales. La situación en Ceuta sigue siendo de enorme tensión con la permanencia de más de 10.000 marroquíes, y la Policía local reconoce que ha habido 15 violaciones desde la invasión del territorio español.