La ex vedette Flavia Miller fue encontrada trabajando como recepcionista en un conocido salón de Barrio Norte, y allí rompió el silencio sobre su pasado y su vínculo con Susana Giménez y Huberto Roviralta, al famoso ex de la diva de la televisión argentina al que una vez le revoleó un cenicero.
Hasta ahora, Miller no quería revivir ese pasado a raíz de los problemas judiciales que arrastra de esa época. A principios de 1998 la farándula argentina recibía un sacudón cuando Susana Giménez se separó, cenicerazo de por medio, de su entonces marido Roviralta a raíz de una serie de infidelidades, registradas en video y todo, con la vedette Flavia Miller.
Miller admite su fugaz romance con Roviralta, ocurrido entre algunos meses de 1995 y 1996, dice que “no se arrepiente de nada” y que al igual que el ex de Susana, ella también rehízo su vida con el correr de los años y lo considera “parte del pasado”.
Afirmó que nunca más habló con él y añadió que "se inventaron diez millones de cosas que nada que ver. Uno de los inventos era que hacíamos trío con Susana”. “¡Por favor! Me hicieron una nota hace mil años de esto”, agregó.
Flavia reconoció que admira a Susana y que hubiera accedido a una entrevista con ella en su programa ya que hasta “declaró a favor de ella” en el juicio de divorcio, pese a lo cual tuvo que pagarle 10 millones de dólares al expolista, que hoy alterna entre Buenos Aires y Punta del Este.