¿Crisis real, "microclima" o "campaña de desinformación"?
¿Atraviesa el gobierno la crisis más grave desde que asumió en diciembre de 2023? ¿Una crisis en la que se combinarían las malas expectativas sobre el futuro de la economía con un fuerte golpe a la confianza producido, entre otras noticias, por las revelaciones del caso Manuel Adorni? ¿O se trata de un momento difícil pero pasajero, amplificado por una enorme maquinaria?
La denuncia del consorcio de periódicos que detectó cómo espías rusos pagaron 400 mil dólares a 20 medios argentinos por la publicación de 250 notas con el objetivo de desinformar y socavar el gobierno de Javier Milei, constituye un gran disparador para analizar lo que está pasando ahora mismo.
¿Atraviesa el gobierno la crisis más grave desde que asumió en diciembre de 2023?
¿Una crisis en la que se combinarían las malas expectativas sobre el futuro de la economía con un fuerte golpe a la confianza producido, entre otras noticias, por las revelaciones del caso Adorni?
¿O se trata de un momento difícil pero pasajero, amplificado por una enorme maquinaria? ¿una organización integrada por dueños de medios, periodistas, conductores de programas, columnistas enamorados de sí mismos y empresarios muy poderosos que dejaron de cazar en el zoológico, sumados a políticos profesionales que perdieron todos sus quioscos, sostenidos durante años de status quo?
En mi opinión, y como diría el profesor Juan Carlos de Pablo, la realidad es un poco más heterogénea. Y simplificarla hasta el extremo no va a ayudar ni al gobierno ni al país.
Que desde hace por lo menos dos meses los títulos de los principales medios de la argentina son cada vez más negativos, no es una novedad para nadie. Tomemos, por caso, las tapas de los diarios la Nación y Clarín.
La Nación
Clarín
Y ahora analicemos un video, real, del sábado por la noche. Video que el propio Milei retuiteó. Pertenece a un usuario denominado tripunista. Dice así: “4 de abril del año 2026. Mirá la cola. Tiene más de una cuadra. Y es para llegar a la pizzería Guerrín. ¡Es una locura! tiene más de una cuadra. Y después dicen que no hay gente (consumiendo). Lo que no hay es vergüenza. Vergüenza es lo que no hay. ¡hablan al pedo! ¡Lleno de gente! ¡Más que nunca! Vamos Milei". que la cuenten como quieran”.
EDITORIAL 2 VIDEO TRIPUNISTA COLA EN PIZZERIA GUERRIN OK
Es tanta la diferencia entre la cosmovisión de los medios y los periodistas clásicos, yo a veces me incluyo, en general, y la de los “mileístas” puros, en particular, que a veces parecen provenir de dos planetas distintos. De hecho, ese contraste tan marcado, lo sentimos, por ejemplo, al final del último debate entre los entonces candidatos Javier Milei y Sergio Massa. Nosotros, por ejemplo, habíamos dado por hecho que Massa lo había “pasado por encima”. pero las encuestas en tiempo real determinaron todo lo contrario. ¿Te acordás?
EDITORIAL 3 VIDEO DEBATE MILEI Y MASSA
Y algo parecido sucedió en octubre del año pasado. Muchos analistas nos preguntábamos: ¿por qué la libertad avanza ganaría, en la provincia de buenos aires, primero, y en el resto del país, después, como finalmente ganó, 41 a 24 por ciento, si Milei venía arrastrando el escándalo que terminó eyectando a José Luis Espert, junto con los ruidos en un mercado cambiario que no se terminaba de estabilizar?
Bien. Muchos de mis colegas, para disimular que pifiaron feo, se conformaron con adjudicarle la victoria al salvataje de Donald Trump y el secretario del Tesoro, Scott Bessent. Nosotros creemos que quizá hubo algo más profundo: un fuerte rechazo a volver al pasado. un pasado de altísima inflación, corrupción y pobreza, representado por las distintas alternativas que el peronismo y sus franquiciados tenían para ofrecer.
Otra diferencia de percepción, entre lo que entiende Milei que implica su lucha para hacer de la Argentina el país más libre del mundo, y quienes hace años venimos analizando el fracaso de los gobiernos, es su convicción de que se tiene que pelear, cuerpo a cuerpo, uno por uno, con los periodistas que, según él, trabajan para la gran maquinaria de voltear presidentes no peronistas.
EDITORIAL 5 VIDEO MILEI PUTEA PERIODISTAS OK
O adjetivar, con nombre y apellido o con apodos humillantes, a empresarios que, según el presidente, durante años, se sirvieron del estado y los consumidores para hacerse mega multimillonarios.
(don chatarrín o el señor de los neumáticos, etc)
Nosotros no creemos que la pelea cuerpo a cuerpo le aporte más votos. O que le haga bien a nadie. Al contrario: creemos que unifica y potencia a los agredidos, quienes ahora mismo le están cobrando un vuelto demasiado caro. Quizá, como dice el presidente, solo sea un problema de preferencias.
Y hablando de preferencias. Nosotros hubiéramos preferido que Manuel Adorni hubiese respondido a todas las dudas que había en el momento en que lo entrevistamos por última vez, hace ya tres domingos.
Después de que no lo hiciera, intentamos comprender cuál era la lógica. En su momento se lo preguntamos a una muy alta fuerte del gobierno. Nos dijo: “Nosotros pensamos que Manuel no debe exponerse ni aclarar detalles. porque una palabra de más o de menos podría afectar su defensa en la justicia, que es donde debe responder”
Bien. En el corazón de la respuesta se centra, a nuestro entender, lo que a esta altura parece un serio error. Porque la decisión de no contestar los detalles no solo evitó que el caso Adorni se desvaneciera, sino que lo hizo escalar todavía más. Y porque la idea de que los periodistas no somos ni fiscales ni jueces puede ser muy simpática para quienes no nos soportan, pero ignora algo que ningún economista debería soslayar: nosotros también trabajamos a demanda. Y la mayor parte de la sociedad nos demanda que preguntemos y cuestionemos todo, sin importar el color político del gobierno. Por ejemplo:
¿Los créditos del Banco Nación que se pidieron y otorgaron a legisladores y empleados públicos, están dentro o fuera de la ley?
Todo parecería indicar que así, más allá de que se trate de una decisión sujeta a controversias. Otro ejemplo: La ministra Sandra Pettovello desmintió, por medio de un reposteo de Milei, que ella haya despedido a su jefe de Gabinete, Leandro Massaccesi, por haber tomado un crédito del Banco Nación.
Pero entonces, ¿cuál sería la razón de su despido? o, en todo caso ¿por qué Massaccesi renunció? Nos acaban de decir desde lo más alto de la conducción: “La ministra le había perdido la confianza mucho antes”. Y no precisamente por la toma del crédito del Banco Nación.
Ahora sigamos con una pregunta más inquietante:
¿Hay periodistas y medios que “operan”? Sí.
¿Hay empresarios que invierten dinero para tratar de que Milei no sea reelecto? Sí.
La última investigación del consorcio de periodistas pagados por espías rusos lo demuestra con claridad.
Pero esto no implica que, al mismo tiempo, no se esté produciendo un cambio en el humor social. Un cambio que se podría resumir con dos palabras: enojo e impaciencia. Enojo, porque en la libertad avanza se registran prácticas que la propia fuerza denunció como de casta. Impaciencia por el lento ritmo en la baja de la inflación y el crecimiento de la economía. Un tenue crecimiento que todavía no llega a amplios sectores sociales.
El ministro de Economía, Luis Caputo, suele ilustrar con una anécdota que involucra a su propia familia, como algunos periodistas kirchneristas mintieron sin ponerse colorados. Al extremo de hacer aparecer a una de sus hermanas como financista del atentado contra Cristina Kirchner.
EDITORIAL 8 VIDEO CAPUTO POR PERIODISTAS INVOLUCRAN A SU FAMILIA EN ATENTADO CRISTINA OK
Pero Caputo ahora, por enésima vez, se enfrenta a un problema real. Economistas de las más variadas ideologías y con los intereses más diversos vuelven a insistir en los siguientes puntos:
El dólar está atrasado.
El programa antiinflacionario se agotó.
La pobreza bajó, pero no al nivel que sostiene el Indec, porque está mal medida.
Los mejores datos de consumo y crecimiento de la economía corresponden al promedio de 2025, pero los de 2026 no parecen tan promisorios.
La recaudación viene cayendo desde hace ocho meses, tanto en las cuentas de la Nación como de las provincias.
No está funcionando como desearía el plan para sacar los dólares del colchón.
El nivel de endeudamiento y la cantidad de familias adeudadas crece día a día.
Por supuesto Caputo ve, igual que Milei, que también aquí habría una acción coordinada entre empresarios que pujan por un tipo de cambio más alto, encuestadoras pagas, que mueven los numeritos al mejor postor y economistas envidiosos, que alguna vez soñaron en ocupar el cargo que hoy ejerce.