La pelea entre Karina Milei y Santiago Caputo no se frenó por la crisis de Manuel Adorni. Todo lo contrario: se potenció. La secretaria General decidió pasar a la ofensiva para intentar cerrar a su favor la interna que atraviesa a La Libertad Avanza (LLA) desde mediados de 2024.
La frutilla del postre fue el nombramiento del diputado nacional y armador en la provincia de Buenos Aires, Sebastián Pareja, al frente de la Comisión Bicameral Permanente de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia, es decir, el contralor de la SIDE. El funcionario leal a Karina Milei oficiará como auditor de un área controlada por Santiago Caputo. La confirmación cayó como una bomba dentro del Gobierno.
Karina Milei, de acuerdo a lo que reconstruyó El Observador, aprovechó el momento de crisis interna de LLA por el caso Adorni para intentar cerrar la pelea con Caputo y finalizar como la ganadora de la interna que tiene en vilo al oficialismo desde mediados de 2024. "El Jefe" está convencida de que es el momento de acelerar debido a que su rival se encuentra en su peor momento de poder.
La jugada podría traerle dolores de cabeza al Gobierno en el Congreso debido a que ese cargo le fue prometido al titular del PRO en Diputados, Cristian Ritondo, que contó esa "traición" ante los micrófonos. "Yo les dije que me habían mentido. Entiendo que es un problema de ellos. Yo tenía más votos, incluso de la oposición, pero no me voy a robar la presidencia de una comisión", remarcó el ex ministro de Seguridad, visiblemente enojado por la situación.
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Karina Milei y Santiago Caputo sin dialogo, sin paz y con una interna que mantiene en vilo al Gobierno.
Javier Milei por ahora no intercede en esta etapa de la interna
La disputa, sin embargo, no se agota en el control de la comisión que deberá fiscalizar a los organismos de inteligencia. En paralelo, Karina Milei, el titular de Diputados, Martín Menem, y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo "Lule" Menem, comenzaron a trabajar en la creación de un ecosistema propio de influencers libertarios para disputarle terreno a Las Fuerzas del Cielo, el espacio que se referencia en Caputo.
El motivo, según pudo reconstruir este medio, es que en el sector de Karina Milei consideran que los referentes históricos de LLA en las redes sociales no defendieron lo suficiente a Adorni cuando estalló la investigación judicial. Todo lo contrario: los acusan de haberse "borrado" de la disputa en el momento en que el Gobierno necesitaba contener el daño político sobre el jefe de Gabinete.
Gobierno Javier Milei Gabinete
Karina Milei y Santiago Caputo sin dialogo, sin paz y con una interna que mantiene en vilo al Gobierno.
La lectura que hacen cerca de "El Jefe" es que la estructura digital que durante años funcionó como una guardia pretoriana del Presidente quedó demasiado atada a Caputo y perdió reflejos para defender al Gobierno cuando el golpe cayó sobre un funcionario central para Karina Milei. Por eso, el karinismo quiere construir una red alternativa, propia y sin intermediarios.
El Gobierno frenado por la pelea entre Karina Milei y Santiago Caputo
Del otro lado, el sector de Caputo también acumula reproches contra los Menem. Uno de los principales apunta a la falta de pericia política en la discusión por el financiamiento universitario. En el campamento del asesor presidencial todavía les endilgan haberse negado a negociar una nueva ley confiados en que tendrían un fallo favorable en la Justicia. Eso no ocurrió.
La cuenta que debería desembolsar Nación supera los $7 billones y la definición final quedará en manos de la Corte Suprema. Para el sector de Caputo, ese episodio expuso una falla de conducción parlamentaria y un exceso de confianza del armado que responde a Karina Milei, Martín Menem y Lule Menem.
La interna también se proyecta sobre la relación con los gobernadores. En la Casa Rosada no hay una postura unificada sobre cómo encarar la negociación con los mandatarios provinciales y los reproches empiezan a acumularse. Mientras un sector cree que el Gobierno necesita tender puentes para evitar derrotas legislativas, otro insiste en que ceder demasiado puede debilitar la autoridad política del Presidente.
Martin Menem Karina Milei
Ese desacuerdo vuelve a enfrentar a las dos terminales de poder que conviven en el oficialismo. Karina Milei quiere ordenar LLA bajo una conducción vertical, sin compartir el control de la estructura política ni territorial. Caputo, en cambio, conserva influencia sobre la estrategia, la comunicación y parte del universo digital que acompañó a Milei desde antes de llegar a la Casa Rosada.
La investigación judicial contra Adorni, lejos de congelar esa pulseada, aceleró todos los movimientos. En el karinismo creen que el escándalo obligó a definir lealtades, ordenar el dispositivo propio y avanzar sobre espacios que hasta ahora estaban bajo la influencia de Caputo. En el sector del asesor presidencial, en cambio, interpretan que los Menem aprovecharon la crisis para profundizar una ofensiva interna en el peor momento del Gobierno.
La consecuencia es que la crisis de Adorni dejó de ser solamente un problema judicial o comunicacional. También se transformó en el escenario sobre el que Karina Milei decidió jugar una carta fuerte para quedarse con el control total de La Libertad Avanza. Lejos de bajar la tensión, la interna entró en una nueva etapa.