La mesa política de La Libertad Avanza ya definió la oferta a los gobernadores por la reforma laboral
La cúpula libertaria se reunió este lunes bajo la coordinación de Karina Milei. Ganancias se queda, super poderes para Caputo afuera. Bullrich empoderada.
La cúpula libertaria decidió los cambios del dictamen, que adelantó El Observador, con respecto a las atribuciones del Economía para aplicar la baja de impuestos a la vez que mantendrá la reducción de Ganancias para empresas. Junto con eso, frente a Karina Milei, la mesa política buscó la garantía de que podrán hacer más modificaciones de necesitarlas para garantizar los votos en el Senado.
La mesa política de La Libertad Avanza ya tiene la oferta a los gobernadores
Del lado libertario, la mesa la integran, además de Karina Milei, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; el ministro del Interior, Diego Santilli; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el asesor presidencial Santiago Caputo; la jefa del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich; y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt. Esta vez también participó el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, por el tramo que involucra tributos y negociaciones con las provincias.
La mesa política de La Libertad Avanza ya definió la oferta a los gobernadores por la reforma laboral.
Patricia Bullrich consiguió incluir la baja de la imputabilidad
Bullrich empujó la incorporación como respuesta inmediata. En la mesa sostuvo que el Ejecutivo debía “dar una señal a la sociedad” y que el tema no podía quedar encapsulado en diagnósticos. En Balcarce 50 admiten que no había postura uniforme: algunos funcionarios temían abrir un frente con organizaciones y juristas, mientras otros veían la oportunidad de ordenar la agenda de seguridad.
Con esa decisión, el temario de extraordinarias quedó, por ahora, en cinco capítulos: reforma laboral, modificación a la ley de glaciares, acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, pliego de Fernando Iglesias como embajador ante la Unión Europea y baja de imputabilidad. En el oficialismo anticipan que la lista podría ampliarse durante la semana si detectan condiciones para sumar iniciativas sin pagar un costo de derrota en el Congreso.
El Gobierno deja la puerta abierta para seguir negociando la reforma laboral
El segundo eje fue la reforma laboral. La mesa política resolvió no aceptar los pedidos de cambios formulados por la CGT y por la CAME: la oferta final no incorporará esas observaciones y buscará sostener la narrativa de que el Gobierno “no negocia con corporaciones” cuando se trata de un proyecto que Milei presenta como estructural para el empleo formal.
Al mismo tiempo, el oficialismo definió los términos del mensaje hacia los gobernadores. La propuesta incluirá mantener la baja en Ganancias, un punto sensible por su impacto coparticipable, pero quitar las facultades extraordinarias que iba a concentrar Caputo para decidir cuándo aplicar la baja de tributos y bajo qué condiciones. Ese tramo era leído por las provincias y por bloques dialoguistas como un “súper poder” del Ministerio de Economía y se había convertido en un obstáculo para juntar votos.
Caputo participó del encuentro y, según relatan en la Casa Rosada, avaló la poda de esas atribuciones en nombre de la viabilidad política. La instrucción que bajó la mesa fue pragmática: si hace falta ajustar redacciones para que la reforma laboral salga, lo harán, aunque eso incomode a alguna de las tribus internas de LLA. La única línea roja, repitieron, son los puntos troncales de la ley que el Gobierno considera innegociables.
Ese esquema deja al oficialismo con un delicado equilibrio: mostrar flexibilidad técnica sin que se interprete como una marcha atrás política. En el entorno presidencial creen que la negociación con los gobernadores se define con dos variables: cuánto dinero pierden o dejan de ganar y cuánto cuesta quedar del lado del “no” frente a un Presidente que convirtió la reforma laboral en bandera. Por eso, el Gobierno apuesta a una contraoferta que reduzca resistencias y ordene el camino hacia la votación.
Con el temario de sesiones extraordinarias ampliado y la oferta laboral casi cerrada, la mesa política buscó enviar una señal doble: capacidad de agenda en seguridad y decisión de ir a fondo con la reforma laboral. En Balcarce 50 asumen que las próximas 72 horas serán clave para medir apoyos, anticipar objeciones y evitar sorpresas. En el fondo, el objetivo es simple: que el Gobierno llegue al recinto con números y, sobre todo, con control.