La historia del complejo y su rol en la ciudad empezó incluso antes de que sus luces se encendieran por primera vez. En 1993, su construcción movilizó a más de 1.700 obreros, mientras que más de 5.000 personas se presentaron a los llamados laborales que generó el proyecto. Detrás del desarrollo estaba la empresa estadounidense Caesars Entertainment, en asociación con inversores locales, que apostaban a levantar en Punta del Este un resort con estándares internacionales inéditos para Uruguay. Cuatro años después, en 1997, el edificio abría sus puertas.
Rápidamente, el entonces Conrad Punta del Este comenzó a atraer a las grandes figuras de la región. Pensar en el balneario en los 2000 es, casi automáticamente, pensar en Susana Giménez, Marcelo Tinelli, o en los icónicos desfiles de Roberto Giordano, entre tantos otros.
Era la época dorada del jet set argentino y uruguayo, de las noches largas, las agendas sociales cargadas, y una farándula que encontraba en el balneario su escenario natural. Así, ese clima, que se venía gestando desde mediados del siglo XX, encontró en el Conrad un punto de condensación y encuentro.
“Siempre fue el lugar del entretenimiento por excelencia, de los mejores shows internacionales y muy buenos espectáculos. Con respecto a las actuaciones y representaciones de artistas argentinos es una puerta que se abrió y a la que le damos mucha importancia”, afirmó a Café y Negocios Gustavo Yankelevich, destacado productor de televisión y teatro argentino.
A lo largo de su historia las salas del hotel han sido escenario de figuras internacionales de primer nivel como Shakira, Mike Tyson, Paul Anka, Luis Miguel, Ricky Martin, Julio Iglesias, Pamela Anderson, Liza Minelli, Roberto Carlos, Gloria Estefan, Ivete Sangalo, Kenny Rogers, Olivia Newton John y Plácido Domingo, además de celebridades del mundo del cine y la televisión.
“Esto reforzó su posicionamiento como un lugar donde el entretenimiento de escala global también tiene su espacio en Uruguay”, sostuvo Javier Azcurra, director de Relaciones Institucionales y Ventas de Enjoy Punta del Este.
Las claves del éxito del negocio: del turismo de casino a la diversificación de la oferta
Para Azcurra, el casino fue el motor inicial del negocio. Con un espacio que hoy ocupa un área de 4.000 m2, donde se distribuyen 550 slots, 75 mesas y una sala de póker está propuesta también atrajo con fuerza al público brasileño y posicionó al destino como un reconocido centro de torneos internacionales.
Sin embargo, para el ejecutivo, esta línea de negocio no alcanza por sí sola para explicar el éxito del lugar.
“El gran acierto fue evolucionar hacia un modelo más amplio e integral. El entretenimiento en todas sus formas permitió diversificar la propuesta y atraer a distintos perfiles de clientes. Para eso se pone el foco en la generación constante de espectáculos, eventos gastronómicos, actividades y torneos en el casino, con el objetivo de ofrecer alternativas variadas y de calidad en cada visita”, sostuvo.
A su vez, otro diferencial para el ejecutivo ha sido la atención más cercana y personalizada, posible gracias a una escala más acotada en comparación con grandes centros, "lo que le permite destacarse en la región".
“Desde sus inicios, el Casino & Resort logró marcar un antes y un después en la ciudad y en Sudamérica. Combinó entretenimiento, hospitalidad y experiencias en un mismo lugar con estándares internacionales, siendo el precursor en el turismo de juego. Se transformó en el epicentro de entretenimiento de Sudamérica, teniendo una ubicación privilegiada y una propuesta que se fue renovando, manteniéndose vigente a lo largo de 28 años”, repasó.
A esto se le suma en la actualidad un foco puesto en el desarrollo de propuestas orientadas a otros segmentos, como el turismo corporativo. Todo esto en su conjunto ha sido clave para desestacionalizar el destino y posicionar la marca país.
“Fue un actor clave, ayudó a posicionar a Punta del Este no solo como destino de playa, sino como un lugar con propuestas durante todo el año. La llegada de eventos internacionales, espectáculos y congresos contribuyó a darle visibilidad global y a atraer públicos diversos, elevando el estándar de la oferta turística del destino. Sin duda desde Conrad en su momento y hoy Enjoy Punta del Este, se ha realizado un gran impulso de la marca de la ciudad para posicionar y ahora consolidar a Punta del Este como uno de los destinos más importantes de Latinoamérica”, cerró el ejecutivo.
Dos ventas con Chile y Brasil como protagonistas
En 2014, el Conrad Punta del Este atravesó su primer cambio de manos. En ese año, el grupo chileno Enjoy S.A. adquirió el 45% de la operación del hotel y tomó el control de la gestión. Tres años más tarde, en 2017, avanzó sobre el total del activo al completar la compra del 55% restante por unos US$ 189 millones, una operación que le permitió consolidar el 100% de la propiedad del hotel casino.
Para Azcurra, el proceso no estuvo exento de desafíos. La transformación del negocio y la adaptación a nuevos hábitos de consumo marcaron distintas etapas, en línea con los cambios que atravesó la industria, incluido el impacto de la pandemia. Aun así, sostuvo, esas transiciones permitieron ajustar la propuesta y ampliar su alcance hacia nuevos mercados, con el objetivo de reducir la dependencia regional.
Ahora, casi una década después, el activo vuelve a cambiar de manos, sumando un nuevo capítulo a su historia.
Los detalles de la compra y los planes para el icónico hotel
Boceto del proyecto de reforma del Hotel Enjoy
Boceto del proyecto de reforma del Hotel Enjoy
Ilustración de JHSF Península
En los últimos días el grupo brasileño JHSF, que controla la marca Fasano y tiene operaciones en Estados Unidos, Uruguay, Reino Unido, Italia y Portugal, acordó la compra del cinco estrellas por unos US$ 160 millones, de acuerdo con Bloomberg.
Tras la adquisición, JHSF delineó su hoja de ruta: reconvertir el complejo frente a Playa Mansa en un desarrollo de uso mixto de alta gama. El plan incluye la incorporación de un shopping con unas 50 tiendas y restaurantes -mayoritariamente internacionales-, un hotel Fasano, casino y unidades residenciales, en un proyecto que se ejecutará en un plazo estimado de cuatro a cinco años, manteniendo la operativa durante las obras.
La iniciativa se inscribe en la estrategia global del grupo, que ya cuenta en Uruguay con Fasano Las Piedras, su primer desarrollo fuera de Brasil, y que busca replicar un modelo donde hospitalidad, gastronomía, retail y real estate se integran en un mismo ecosistema.
Así, esos 17 pisos que se erigieron en 1997 cambiarán de nombre por tercera vez en su historia. De aquellas noches marcadas por el casino, la farándula y el brillo de los 2000 a un presente donde convergen el real estate, el turismo y el retail, el complejo fue mutando al ritmo de cada época, hasta convertirse en una suerte de espejo: uno que refleja cómo cambian los modelos hoteleros, los negocios y Punta del Este.