El triunfo del bloque conservador de Friedrich Merz (CDU/CSU) era la opción en la que el mercado había puesto sus fichas. Y si bien el partido de ultra-derecha Alternativa por Alemania obtuvo el doble de votos que en la elección anterior, estaba descontado.
En una economía que representa un cuarto del PBI de la Unión Europea (UE) y que no crece desde la pandemia, la incertidumbre sale cara.
Históricamente las coaliciones tienden a formarse en un mes o dos meses como en 2021 pero hubo excepciones como la de 2017 en la que fueron necesarios casi seis.
Alemania viene de contraerse dos años consecutivos (-0,3% en 2023 y -0,2% en 2024), la segunda vez que ocurre en su historia desde 1950. Y el Gobierno acaba de recortar drásticamente sus proyecciones de crecimiento, sobre todo para este año: de 1,1% a 0,3% y de 1,6% a 1,1% para 2026.
Pero como dice JPMorgan, si hay una lección que deja Alemania es que el mercado no es la economía.
Porque la bolsa local, el índice DAX, subió 28% en el último año y avanza 12% en lo que va del 2025. Aunque por poco, le ganó a las acciones estadounidenses en los últimos cuatro años.
No sólo se vio impulsado por las reformas que traería el recambio en el poder sino por ganancias superiores a lo esperado de las exportadoras -que dominan el indicador- y una recuperación de sus valuaciones.
A tal punto es así que hoy el DAX está en su nivel más caro en 15 años en relación a sus pares europeos.
Claves políticas que todo inversor debe manejar
- El mejor escenario para el mercado sería una coalición integrada por el bloque conservador CDU/CSU junto con el Partido Social Demócrata de centro-izquierda encabezado por ex canciller Olaf Scholz y los Greens, enfocados en cuestiones ambientales.
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- Ahora, Merz ya descartó cualquier tipo de colaboración con Alternativa por Alemania (Afd). Pero no depende de él si la coalición tendrá dos partidos o tres. Para asegurarse un lugar en el Bundestag o parlamento nacional, que luego elige al canciller, es preciso llegar al umbral del 5% de los votos.
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- Así, a mayor fragmentación (pequeños partidos que logren entrar), más complicado formar la coalición.
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- Finalmente, uno de los escenarios más negativos sería que Afd logre armar una “minoría de bloqueo”, esto es, capaz de obstruir el avance de las reformas. Esto sería posible si junto con otros partidos menores consiguiera el 33% de los votos.
Por último, de las reformas que están en danza, la que genera más expectativa en el mercado es la fiscal.
Una norma constitucional que surgió después de la crisis del 2008 que limita la capacidad de endeudamiento del país, por lo que se la conoce como "debt brake" (freno a la deuda).
En la práctica, el déficit presupuestario del Gobierno central no puede exceder un estricto 0,35% del PBI, mucho más rígido que el 3% que rige para el resto de la UE. Los críticos de esta restricción argumentan que Alemania tiene margen para un mayor gasto con un ratio deuda-PBI de apenas 60%.
Menú de oportunidades en un mercado supeditado a la nueva coalición
El sector de defensa tuvo un comienzo de año espectacular y es difícil equivocarse si se mantiene la apuesta. Hay consenso en cuanto a que el apoyo al rearme de la región continuará más allá de la coalición resultante.
Este año, por ejemplo, Rheinmetall AG, trepó 45%, mientras que en los últimos 12 meses rindió 120%.
En Citigroup calculan que un incremento del 2% al 2,5% del PBI en el gasto aumentaría las valuaciones de las empresas de defensa entre 15% y 20%.
Hensoldt, con un 60% de exposición al mercado alemán, sería la más afectada. Hensoldt se disparó 35,5% en lo que va del 2025 y en el último año avanza 47,3%.
Los bancos, las aseguradoras y el gigante tecnológico SAP SE están entre las principales empresas que hicieron posible el desempeño del DAX en una economía aletargada.
Son buenas alternativas como refugios ya sea para esperar hasta ver cómo se define la nueva alianza o en caso de que la fórmula final esté menos alineada con los intereses del mercado de lo que se esperaba.
Por el contrario, si termina plasmándose un escenario positivo los grandes bancos y aseguradoras como Allianz SE puede ver sus valuaciones subir aún más.
El sector financiero se vería beneficiado, además, por un Gobierno decidido a fortalecer el mercado de capitales y la unión bancaria a nivel europeo, lo que generaría flujos de capital a través del continente y en última instancia, destrabaría las fusiones transfronterizas, según Deutsche Bank.
Por otro lado, desde la invasión rusa a Ucrania, los costos de la energía se volvieron un tema crítico para los negocios y los hogares. Y es uno de los temas en los que, cualquiera sea la coalición que se imponga, un acuerdo parece factible en el corto plazo.
En ese caso, se vería beneficiada E.ON y también RWE aunque en menor medida dada su exposición limitada al mercado alemán.
La mayor oportunidad en el mercado alemán se encuentra en las llamadas “small caps” y "mid-caps", las acciones de menor capitalización, que están muy rezagadas respecto a los grandes papeles y que tienen una fuerte exposición a la política doméstica.
Si las cosas salen bien, los analistas predicen un boom en este segmento que incluso puede contagiar al resto de Europa.
El índice que reúne a estas empresas se llama MDAX y está cerca de su punto más barato en relación a sus pares de gran capitalización desde la crisis del 2008.
La elección podría marcar el punto de partida de una rotación de las carteras.
Claro que en un mercado que ya subió tanto hay analistas, como en Bank of America, que prefieren mirar desde afuera cómo se resuelve esta compleja red de alianzas que puede dilatarse en el tiempo.
A nadie podría culparse por estar de acuerdo.