La Generalitat de Cataluña ha iniciado los trámites para solicitar oficialmente el apoyo de la Unidad Militar de Emergencias (UME) con el objetivo de frenar la propagación del brote de peste porcina africana (PPA) detectado en la sierra de Collserola (Barcelona). Se trata del primer foco confirmado en España desde 1994, y ha activado protocolos sanitarios, cinegéticos y de restricción de acceso en 76 municipios.
Ya son 14 los jabalíes muertos hallados en la zona
En las últimas horas se han localizado ocho nuevos cadáveres de jabalíes, que se suman a los seis previamente encontrados en el municipio de Cerdanyola del Vallès, en las inmediaciones del campus de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). Los cuerpos están siendo analizados para determinar si también murieron por PPA.
El Gobierno central ha ofrecido a la Generalitat la sección cinegética de la UME, una propuesta que el Ejecutivo autonómico ha aceptado y se encuentra tramitando administrativamente, según informaron este domingo fuentes del Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación.
Se declaran dos perímetros de control en 76 municipios
La Generalitat ha publicado en el Diari Oficial la resolución ARP/4435/2025, que declara oficialmente el brote de PPA y establece dos áreas de restricción en la provincia de Barcelona:
Un primer perímetro de seis kilómetros, con acceso limitado únicamente a residentes.
Un segundo perímetro de vigilancia de veinte kilómetros, donde se han prohibido actividades organizadas al aire libre, como excursiones, rutas ciclistas o eventos deportivos.
Las medidas afectan a 76 municipios y están coordinadas entre los departamentos de Agricultura, Interior y Presidencia, con la participación de ayuntamientos y consejos comarcales.
Control cinegético sin batidas organizadas por cazadores
Este domingo se ha intensificado el dispositivo de control en Collserola, aunque no se ha autorizado ninguna batida cinegética masiva, ni participan cazadores por el momento. Las tareas están siendo ejecutadas por técnicos de la Dirección General de Bosques, según fuentes del Departamento.
El conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, ha confirmado que su departamento ha solicitado la colaboración de expertos cinegéticos y empresas privadas especializadas para aplicar medidas inmediatas. "Es muy, muy importante la primera semana", señaló.
Llamamiento a la ciudadanía: “Nos jugamos un porcentaje del PIB”
En entrevistas a medios catalanes, Ordeig insistió en la colaboración ciudadana para evitar la expansión del virus. “Una suela de zapato o una rueda puede sacar el virus del parque”, alertó. Reconoció que el sábado muchos ciudadanos accedieron a Collserola pese a las restricciones, y subrayó: “Si alguien necesita una multa, los cuerpos de seguridad decidirán”.
El conseller también alertó del impacto económico del brote: “Nos jugamos un porcentaje alto del PIB catalán”, afirmó. Aseguró que ya se han revisado las 39 granjas porcinas dentro del perímetro de seguridad, sin que hasta ahora se haya detectado ningún foco en ellas. A continuación se inspeccionarán el resto de explotaciones en el territorio catalán.
El sector porcino pide más control y refuerzos en el terreno
El sector porcino ha solicitado intensificar el control de la población de jabalíes en la sierra de Collserola, según explicó Rossend Santiveri, portavoz de la Unió de Pagesos, en declaraciones a 3Cat. Durante una reunión celebrada el sábado por la tarde con el Departamento de Agricultura, ganaderos, empresarios y asociaciones de cazadores pidieron más medios para localizar y capturar jabalíes infectados.
Santiveri subrayó la urgencia de impedir el tránsito de personas en la zona afectada y aseguró que las asociaciones de cazadores están dispuestas a colaborar. En cambio, descartó la participación directa de los productores porcinos en las batidas: “Eso lo dejamos en manos de la autoridad competente”.
Riesgo para las exportaciones y reapertura de mercados
Ordeig advirtió que, una vez declarado el brote, “tardaremos tiempo en reabrir los mercados de carne de cerdo”, debido a las restricciones sanitarias que se aplican en estos casos. Añadió que todas las decisiones se tomarán “en base a lo que digan los científicos y los expertos”.
La Unión Europea y el Gobierno central siguen de cerca la evolución del brote, que ha activado niveles de alerta por su posible impacto en la producción, el comercio y la sanidad animal en toda la península.