Lo que importa
- Madrid y Barcelona son las ciudades más inteligentes de España, ocupando los puestos 24 y 34 en el ranking mundial IESE Cities in Motion 2025, respectivamente.
- El informe analiza 183 ciudades de 92 países, evaluando indicadores como capital humano, cohesión social, economía, gobernanza, medio ambiente, movilidad, transporte, urbanismo, proyección internacional y tecnología.
- Madrid destaca especialmente en las áreas de movilidad y transporte (7° en el mundo) y tecnología (20°), mientras que Barcelona sobresale en movilidad y transporte (10°), gobernanza (11°) y capital humano (18°).
- Londres, Nueva York y París ocupan los primeros lugares del ranking global, con Valencia (80) y Málaga (98) también en el top 100.
- Las ciudades españolas han perdido posiciones debido al rápido avance de otras urbes, especialmente en Asia y Europa.
Contexto
¿Qué es el ranking IESE Cities in Motion 2025?
Este ranking anual, elaborado por el Centro de Globalización y Estrategia de IESE, clasifica a 183 ciudades de 92 países en base a una serie de indicadores clave. Estos indicadores cubren una variedad de áreas como la economía, el medio ambiente, la gobernanza, la cohesión social, y la movilidad. El objetivo del ranking es medir la "inteligencia" de las ciudades, es decir, su capacidad para adaptarse a los cambios globales y para promover el bienestar de sus habitantes.
¿Qué posiciones ocupan Madrid y Barcelona en el ranking?
Madrid ocupa el puesto 24 y Barcelona el puesto 34 en el ranking global de 2025. Ambas ciudades lideran el panorama español, destacándose en áreas clave como la movilidad y el transporte. Madrid, por ejemplo, se posiciona como la séptima ciudad más avanzada en estos aspectos a nivel mundial, mientras que Barcelona se encuentra en el décimo puesto. Además, Barcelona sobresale en áreas como la gobernanza y el capital humano.
¿Por qué las ciudades españolas han perdido posiciones?
Según el informe de IESE, las ciudades españolas han experimentado una pérdida de posiciones debido a la rápida evolución de otras urbes, especialmente en Asia y Europa. Estas ciudades han avanzado a un ritmo más acelerado en áreas como la tecnología, movilidad y economía. A pesar de esta pérdida, España ha mantenido una estabilidad destacable en aspectos como la gobernanza y la cohesión social, aunque con un avance más moderado en comparación con otras regiones del mundo.
¿Cómo se evalúan las ciudades en el ranking?
Las ciudades son evaluadas en base a indicadores que abarcan varias dimensiones clave. La movilidad y el transporte son aspectos cruciales, ya que las ciudades que lideran en este campo suelen ser más sostenibles y eficientes. Además, la tecnología juega un papel esencial, pues las urbes más avanzadas en este ámbito son aquellas que logran integrar tecnologías emergentes en su vida cotidiana, lo que mejora la calidad de vida de sus ciudadanos. Otras áreas como la gobernanza, la cohesión social y la economía también influyen en la clasificación general.
¿Qué otras ciudades españolas figuran en el ranking?
Además de Madrid y Barcelona, otras ciudades españolas que destacan en el ranking son Valencia, que ocupa el puesto 80, y Málaga, en el puesto 98. Ambas ciudades se encuentran dentro de las 100 ciudades más inteligentes del mundo, aunque su posición está más alejada de las de Madrid y Barcelona, lo que subraya el hecho de que, a pesar de la mejora en algunos aspectos, las ciudades españolas aún enfrentan retos importantes para mantenerse al ritmo de otras urbes globales.
Cómo sigue
A medida que las ciudades españolas ven cómo otras urbes avanzan más rápido, especialmente en áreas tecnológicas y de movilidad, se esperan esfuerzos significativos por parte de los gobiernos locales para mejorar la infraestructura, la tecnología y la sostenibilidad. Madrid y Barcelona seguirán siendo puntos de referencia en España, pero el desafío será mantener y mejorar su posición global en medio de una competencia cada vez más feroz. Las políticas de innovación tecnológica y sostenibilidad en transporte podrían ser áreas clave para que las ciudades españolas logren mantenerse competitivas en este ranking, mientras que otros aspectos como la cohesión social seguirán siendo un factor de estabilidad.