La música internacional está de luto. La cantante británica Bonnie Tyler ha muerto a los 75 años, según ha confirmado su familia a través de un comunicado publicado en su página web oficial. La icónica artista, dueña de una de las voces más rasgadas y potentes de la historia del pop y el rock, falleció "inesperadamente" la pasada noche en un hospital de Portugal, país en el que residía desde hacía varios años.
"La familia y el equipo de Bonnie están desconsolados al anunciar que falleció inesperadamente anoche en un hospital de Portugal, a consecuencia de la enfermedad por la que estaba siendo tratada", reza la nota oficial, en la que también se solicita "privacidad para afrontar esta tragedia".
La intérprete galesa había sido sometida hace unas semanas a una operación intestinal en el Hospital de Faro, situado en la región del Algarve portugués, donde se había establecido para disfrutar de un clima más benigno que el de su tierra natal.
El deceso de la cantante se produjo en el centro sanitario luso a consecuencia de las complicaciones de la enfermedad por la que ya estaba recibiendo tratamiento médico. Aunque no se han compartido más detalles sobre su historial clínico reciente, la familia ha vinculado directamente el fallecimiento con la patología que motivó su ingreso y su previa intervención quirúrgica en el Hospital de Faro.
De Gaynor Hopkins a estrella mundial: los inicios de la artista galesa
Nacida bajo el nombre de Gaynor Hopkins en el seno de una familia humilde —hija de un minero y un ama de casa—, los primeros pasos musicales de Tyler tuvieron lugar en los locales locales de Swansea, Gales. Su salto a la escena profesional se consolidó en 1977 con el lanzamiento de su álbum debut, The World Starts Tonight, que llamó la atención del público gracias a sencillos como 'Lost in France' y 'More Than a Lover'.
Sin embargo, el verdadero despegue internacional llegó apenas un año después, en 1978, con el disco Natural Force y el arrollador éxito de 'It's a Heartache', una canción que incluso llegó a popularizarse en las canchas de fútbol de Argentina. Este tema escaló de inmediato a los puestos de honor de las listas de éxitos mundiales, alcanzando la tercera posición en el prestigioso Billboard Hot 100 de Estados Unidos y el cuarto lugar en el Reino Unido. Su estatus global terminó de afianzarse en 1979 al ganar el décimo Festival Mundial de la Canción Popular con el tema 'Sitting on the Edge of the Ocean'.
Los años 80 y Jim Steinman: la época dorada de sus grandes éxitos
La década de los ochenta marcó el punto álgido de su trayectoria. El factor decisivo de esta época dorada fue su alianza estratégica con el afamado compositor y productor estadounidense Jim Steinman. Juntos dieron vida a himnos generacionales que forman parte de la historia de la música contemporánea, entre los que destacan de manera incontestable:
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'Total Eclipse of the Heart'
'Holding Out for a Hero'
'If You Were a Woman (And I Was a Man)'
'Here She Comes'
'Loving You's a Dirty Job (but Somebody's Gotta Do It)'
Fiel siempre a su estilo desgarrado y emocional, en la década de los 90 Tyler expandió su éxito hacia la Europa continental de la mano del productor Dieter Bohlen, con quien firmó el célebre tema 'Bitterblue' (1991).
El legado musical de Bonnie Tyler y sus cifras de récord
A lo largo de casi medio siglo de carrera profesional, Bonnie Tyler construyó un patrimonio musical compuesto por 18 álbumes de estudio. Su impacto en la industria la llevó a ser nominada a tres premios Grammy (entre 1984 y 1995) y a otros tres premios Brit (en 1977, 1984 y 1986). Aunque los galardones oficiales se le resistieron, el reconocimiento institucional definitivo le llegó en 2023, cuando el rey Carlos III la nombró Miembro de la Orden del Imperio Británico (MBE) por su destacada contribución a la música.
Más allá de los premios institucionales, fue el apoyo de sus seguidores el que la elevó a la categoría de leyenda: sus dos grandes obras cumbre, 'It's a Heartache' y 'Total Eclipse of the Heart', lograron vender más de seis millones de copias cada una, posicionándose firmemente entre los sencillos más vendidos de todos los tiempos.
Eurovisión y sus últimos proyectos discográficos
El carácter cosmopolita e incansable de la artista la llevó incluso a probar suerte en el Festival de Eurovisión 2013, celebrado en Suecia. En aquella ocasión, representó al Reino Unido con la canción 'Believe in Me', perteneciente a su álbum Rocks and Honey, finalizando en la decimonovena posición de la tabla.
En la etapa final de su carrera, la galesa más internacional —con permiso de Tom Jones— decidió regresar a sus raíces profesionales. Volvió a formar equipo con David Mackay, el productor de sus dos primeros discos, para dar forma a sus dos últimos trabajos de estudio en el mercado: Between the Earth and the Stars (2019) y The Best Is Yet to Come (2021), títulos que hoy cierran de manera definitiva la trayectoria de una voz irrepetible.