Las patatas fritas, las de "toda la vida" reinaron el picoteo y son las compañeras inseparables de cualquier bebida en España.
Sin embargo, en los últimos años una nueva tendencia amenaza a este snack: los consumidores buscan alternativas más livianas, con menos grasas y, sobre todo, más “saludables” que sean acordes al nuevo tipo de alimentación que va ganando terreno. Así, el hummus, el guacamole, el edamame, los bastones de zanahoria o apio y otros snacks han pasado de las tiendas eco a ocupar un lugar fijo en supermercados y bares.
Nace una estrella: el hummus
Una década atrás, el hummus, una crema de garbanzos con tahini, limón y aceite de oliva era desconocido para muchos y para otros un plato para los amantes de la comida de oriente medio. Hoy se convirtió en un infaltable en cualquier mesa de picoteo que ya tiene un sitio reservado en las neveras de los supermercados más populares.
Según datos de consultoras de alimentación, su consumo en España ha crecido de forma sostenida y las grandes marcas ofrecen ya versiones con pimientos, remolacha o aguacate. La clave de su éxito: combina proteínas vegetales, es fácil de untar y se percibe como un “aperitivo saludable”.
Edamame la sutileza de Japón a la mesa del bar
Si el hummus fue el primer adelantado, el "edamame" ha sido la confirmación de la nueva tendencia. Se trata de unas pequeñas vainas de soja cocidas al vapor, con un toque de sal en escamas, llegaron a España de la mano de la cocina japonesa, y poco a poco, han conseguido su espacio propio. En bares de tapas ya lo sirven como alternativa ligera a las aceitunas o los frutos secos. Su éxito radica en la sencillez: se comen con las manos, aportan fibra y proteína, y no contienen los niveles de grasa de otros snacks.
Otros guerreros de los "snacks saludables"
La tendencia no se limita al hummus y edamame. Los chips de kale, o boniato, garbanzos tostados, crackers de semillas o incluso algas crujientes ya encontraron su hueco en las estanterías de los grandes supermercados. La categoría “healthy snacking” crece dos dígitos cada año, reclamada por un consumidor urbano que cambia su alimentaciín y prefiere estos alimentos para picar entre horas.
¿Es el adiós a las patatas fritas?
No, de ninguna manera, las patatas fritas no van a desaparecer, siguen ocupando el puesto número uno en volumen. De todas maneras, sí se observa un cambio cultural: en reuniones informales o aperitivos, cada vez es más común que convivan con hummus, alimentos crudos, guacamole y edamame. El resultado es una oferta para todos alineada con nuevas formas de vida que valoran la salud y la moderación, sin renunciar al disfrute.