Tal como adelantó ayer EXPANSIÓN, las eléctricas debían presentar hoy qué puntos de acceso en su red están vacantes para poder conectar grandes consumidores, como los centros de datos o las industrias en proceso de electrificación.
Es la primera vez que por orden del Gobierno, e intermediación de la Comisión de Competencia, tenían que presentar un "mapa" de distribución homogéneo diciendo donde quedan puntos de conexión disponibles.
El problema no es solo que queden pocos o en algunas provincias, ninguno. El problema es que los que quedan están en zonas poco atractivas para los grandes consumidores.
Detrás de este mapa tan saturado está una de las mayores batallas empresariales y políticas del sector, que irá en aumento en los próximos meses. Las eléctricas reclaman mayor retribución (peajes) por sus redes para invertir más y desarrollar nuevas líneas.
La Comisión de Competencia acaba de publicar unos peajes para los próximos años que consideran muy bajos. La guerra está servida. El colapso eléctrico no tardará en trasladarse a la economía en forma de proyectos que no podrán salir adelante.
Según Aelec, los resultados recopilados muestran que "un porcentaje significativo de nudos ya está saturado, lo que impide conectar nueva demanda en esos nudos".
Es una saturación, que según las mismas fuentes, refleja el incremento de solicitudes de acceso y conexión de esta demanda derivado del desarrollo y aparición de nuevos agentes. No se debe, según las eléctricas, a su falta de responsabilidad a la hora de invertir más.
Aelec considera que esta saturación también se debe a la regulación de la red de distribución que, en su opinión, ha seguido en los últimos años un ritmo inversor y unos criterios distintos a los que exigía el crecimiento de la demanda, "mucho más intenso y concentrada en determinados puntos".
FUENTE: RIPE EXPANSIÓN