Dependencia europea
Pese a su contenida exposición, España no es una isla, sino una de las mayores economías de la UE, que a su vez tiene en EEUU a uno de sus grandes socios comerciales. En 2023 representó el 20% de las ventas del bloque a terceros países, con unas exportaciones de bienes superiores a los 502.000 millones y unas importaciones de 346.000 millones, arrojando un saldo comercial claramente deficitario para Estados Unidos, algo que provoca alergia a Trump, quien el jueves reiteró que Europa trata "muy injustamente" a EEUU.
En otras palabras, si bien España tiene una exposición directa a EEUU relativamente limitada en comparación a otros países europeos, otro cantar es el riesgo indirecto que corre por la enorme dependencia que la UE ha ido adquiriendo de la economía estadounidense en los últimos años, al pasar de una cuota exportadora de bienes del 15% en 2015 al 20% actual, relación comercial que supone alrededor del 5% del PIB europeo frente al 1,2% en el caso de España. Es decir, es mucho lo que está en juego y España no sería ajena a los efectos del tsunami arancelario que viene.
Así lo advierte en un informe BBVA Research, que asegura que el impacto indirecto en España de ese eventual incremento generalizado de tarifas podría manifestarse a través de "la mayor vulnerabilidad que presentan socios comerciales importantes, sin descartar que las medidas comerciales en los EEUU lleven a una mayor incertidumbre y reducción de la inversión en el sector industrial". No hay que olvidar que el 62% de las exportaciones españolas tiene como destino la UE, por lo que si sus economías se resienten de un eventual mazazo arancelario de Trump es difícil que España no acabe también estornudando.
El diagnóstico es compartido por CaixaBank Research, que en un reciente informe estimó que el impacto directo de un alza de aranceles a España podría fluctuar entre 1.388 y 3.181 millones de euros (0,1% y 0,2% del PIB) dependiendo de que el alza tarifaria fuera al 10% o al 20%, respectivamente, pero alertando de que "existen otros canales que harían que el impacto final fuese mayor, en especial el impacto indirecto del valor añadido por España a las exportaciones de otros países a EEUU".
Sectores con más riesgo
En este contexto, BBVA Research sitúa a las empresas españolas de semimanufacturas, bienes de equipo y alimentación como las más expuestas al giro de tuerca de la política comercial de EEUU. Son las que, a su juicio, presentan un "riesgo sectorial elevado". No en vano, el 74% (13.998 millones) del valor de los bienes exportados a EEUU en 2023 correspondieron a esos tres epígrafes, encabezados por los bienes de equipo (6.228 millones); seguidos de las semimanufacturas (productos químicos, farmacéuticos, material de construcción...), con 4.974 millones, y de los productos de alimentación, bebida y tabaco, con 2.795 millones.
Si las amenazas de Trump toman cuerpo, estos sectores "serán previsiblemente de los más desfavorecidos", señala el informe, que añade que el castigo se concentraría a su vez en aquellas regiones españolas que aglutinan la mayor parte de esas exportaciones a EEUU; esto es, Comunidad Valenciana, Madrid y País Vasco en bienes de equipo, y Cataluña en ventas de productos químicos. Andalucía, Valencia y País Vasco destinan entre el 8% y el 9% de sus ventas exteriores a Estados Unidos.
En el caso del sector alimentario, en el centro de la diana se encuentran Andalucía y Cataluña, principales regiones exportadoras de alimentos al otro lado del Atlántico, con uno de sus productos estrella, el aceite de oliva, en el foco de las preocupaciones. Solo en la primera mitad de 2024, España exportó alrededor de 70.000 toneladas de este oro verde a EEUU, registrando una cuota de mercado del 35,4% en volumen y del 37,6% en valor.
No hay que olvidar, como recuerda la Cámara de Comercio de España, que durante su primer mandato, la Administración Trump ya impuso aranceles del 25% a algunos productos agroalimentarios europeos, como el aceite de oliva, la aceituna o el queso. Para el aceite español supuso un varapalo más que notable, con una caída de hasta el 60% de su participación en el mercado estadounidense, según la Cámara de España, que, en un reciente informe, resalta que "otros sectores afectados fueron el aeronáutico y automovilístico (aunque la amenaza de un arancel del 25% no llegó a materializarse), así como los bienes de lujo y los productos tecnológicos".
La llegada de Joe Biden a la Casa Blanca y la presión ejercida por la UE dieron como fruto la suspensión temporal de "algunos de estos aranceles, suavizando la situación para las empresas españolas", señala el organismo que preside José Luis Bonet. Ahora, sin embargo, la vuelta de Trump ha llevado la inquietud y la incertidumbre hasta nuevas cotas, haciendo temer que la agresiva política arancelaria de su Administración extienda sus tentáculos "a otro tipo de sectores, como energías renovables o productos farmacéuticos, dada la diversificación comercial de España con el país norteamericano".
¿Y la automoción? España destina el grueso de su producción de coches a Europa y solo una pequeña parte a EEUU (en 2023, exportó por valor de unos 616 millones), pero otro cantar es en términos europeos: la UE vende más de 700.000 coches anuales al mercado estadounidense, al que apenas compra unos 270.000. España, con segundo mayor fabricante de coches de Europa, no saldría indemne de un castigo arancelario al vehículo europeo.
Diversificación
Dicen que más vale prevenir que curar y, a raíz del anterior mandato de Trump, las empresas españolas iniciaron un proceso de diversificación en mercados emergentes, especialmente en Asia, Oriente Medio y América Latina; parte de ellas trasladaron operaciones a terceros países para esquivar los incrementos tarifarios y otras optaron por concentrar sus esfuerzos en consolidar su posición en el mercado europeo "y compensar de esta forma las pérdidas en Estados Unidos", señala la Cámara de España.
Ante el anunciado rodillo comercial de Trump, que ha llegado a supeditar la no subida de aranceles a Europa a que ésta adquiera a EEUU volúmenes masivos de gas y petróleo, el organismo español aboga por que las empresas españolas apliquen "estas lecciones para prepararse ante posibles nuevas trabas comerciales, reforzando cadenas de suministro globales, explorando o consolidando relaciones comerciales fuera de EEUU y utilizando la digitalización para acceder a nuevos mercados". En este contexto se enmarcaron las prisas europeas por cerrar el acuerdo con Mercosur.
Toda moneda tiene dos caras y, aunque es evidente que la preconizada embestida arancelaria de Trump trae consigo vientos de tormenta e inestabilidad, también podría tener un lado positivo para la economía española, eminentemente de servicios y uno de cuyos principales motores de crecimiento son las exportaciones turísticas. A este respecto, BBVA Research cree que "las exportaciones de servicios podrían verse positivamente afectadas, dado que no se está hablando de limitar su comercio y la apreciación del dólar mejorará la competitividad". En este sentido, EEUU fue en 2023 el octavo país emisor de turistas internacionales a España (el 4,5% del total) y, lo que es más importante, con un elevado poder de compra: sus viajeros representaron el 7,1% del gasto total en España, el quinto mayor.
En cualquier caso, las implicaciones negativas de una disputa comercial con EEUU superan a las positivas. No hay que olvidar que España importa de Estados Unidos bienes por más de 28.000 millones (productos energéticos, semimanufacturas y bienes de equipo, sobre todo), por lo que acarrearía graves consecuencias si la UE respondiera a su vez a Trump con más aranceles a los productos norteamericanos.
Pero sobre todo por el gran peso que su inversión tiene en España. En 2023, la inversión extranjera directa en España procedente de EEUU acaparó casi el 29% del total del dinero foráneo que entró en el país: 28.215 millones, de los que 8.146 millones provenían de allí, según datos del Ministerio de Economía. Con este telón de fondo, BBVA Research advierte de que "el impacto a través de este canal podría ser elevado, sobre todo si parte de estos flujos están relacionados con la producción de bienes que se exportan a los EEUU". La amenaza es especialmente relevante para Madrid, que absorbe casi dos tercios de esa inversión foránea, seguida de lejos por Cataluña.
EL CRECIENTE PESO DE LOS BIENES DE EQUIPO
Las exportaciones españolas de bienes de equipo, que representan un tercio de las ventas de España a Estados Unidos, han experimentado un notable incremento en los últimos años, pasando de los 3.896 millones en 2020, el aciago año de la pandemia, a más de 6.228 millones en 2023, un incremento próximo al 60%. Es, sin duda, el sector español más expuesto a una ofensiva arancelaria de la Administración Trump. En este apartado, sobresalen las ventas de máquinas y aparatos mecánicos, que sumaron 2.753 millones en 2023, un 46% más que en 2020, y los aparatos y material eléctrico, con exportaciones por valor de 1.680 millones, un 47% más que cuatro años antes.
LA RELEVANCIA DE LAS SEMIMANUFACTURAS
Bienes elaborados a partir de productos químicos (sobre todo), acero y hierro, papel, materiales de construcción... Las semimanufacturas ocupan el segundo puesto del ránking exportador español al mercado estadounidense, con unas ventas superiores a los 4.974 millones en 2023, lo que representa un salto cuantitativo del 50% respecto a los 3.302 millones registrados en 2020, aunque por debajo de los 5.319 millones en alcanzados en 2022. De la cifra total de exportación de este sector, alrededor del 54% correspondió a productos químicos. Por su parte, las ventas de manufacturas de hierro y acero sumaron 763 millones en 2023, más del doble que en 2020.
ACEITE DE OLIVA, VINO, MOSTO, LEGUMBRES...
La estrella es el aceite de oliva, pero España exporta también otros muchos alimentos a EEUU, como vino y mosto, legumbres y hortalizas en conserva, artículos de confitería, quesos o zumos. En conjunto, España vendió a Estados Unidos alimentos y bebidas por importe de 2.795 millones de euros en 2023, casi un 46% más que en 2020. El producto más vendido fue el aceite de oliva, superando los 640 millones de euros, en línea con el año anterior, pero claramente por encima de los 486 millones registrados en 2021 (+31,6%). El segundo puesto fue para el vino y el mosto, que sumaron unas exportaciones de 313 millones de euros, un 2,8% menos que en 2022.
PRODUCTOS ENERGÉTICOS AL ALZA
Los productos energéticos, que cerraron 2023 como el cuarto epígrafe con mayor peso en las exportaciones españolas al mercado estadounidense, también han mostrado una evolución claramente ascendente (aunque con algún altibajo) en el último cuatrienio, pasando de algo más de 703 millones de euros en 2020 a 2.441 millones en 2023. En el comercio bilateral entre España y Estados Unidos sobresalen las exportaciones españolas de combustibles y aceites minerales (España importa petróleo crudo y luego lo exporta refinado), con 2.241 millones de euros en 2023, más del triple que cuatro años antes, cuando apenas superaron los 700 millones
FUENTE: EXPANSIÓN-RIPE