Naturgy impulsa un proyecto pionero en España de energía fotovoltaica flotante en mar abierto
Dos unidades solares flotantes de 500 kW cada una se construyen en el astillero San Enrique, en Vigo, para ser instaladas en una prueba piloto en el puerto de Valencia.
Naturgy ha puesto en marcha uno de los ensayos tecnológicos más singulares del sector energético español: un proyecto piloto de fotovoltaica flotante en mar abierto, desarrollado a través de su plataforma Innovahub y en alianza con la startup gallega BlueNewables.
La iniciativa, respaldada por fondos del programa Renmarinas del IDAE, busca testear la viabilidad técnica y económica de una solución que aspira a abrir un nuevo nicho en la transición energética.
Estructuras tipo catamarán
El plan contempla la construcción de dos unidades solares flotantes de 500 kW cada una, diseñadas como estructuras tipo catamarán para optimizar la captación solar y facilitar las labores de mantenimiento en un entorno oceánico, donde la fatiga estructural y la variabilidad del oleaje son factores críticos.
La fabricación ya está en marcha en el astillero San Enrique, en Vigo, y se prevé que ambas plataformas inicien su fase de pruebas en el Puerto de Valencia a partir de marzo de 2026.
En términos económicos, el proyecto se configura como un laboratorio a escala real. Naturgy y BlueNewables compartirán durante dos años un flujo continuo de información técnica y operativa —desde datos de rendimiento y análisis de costes hasta incidencias y estrategias de despliegue— con el objetivo de definir modelos replicables y evaluar su encaje en carteras de inversión renovable.
Energía eólica offshore
La fotovoltaica flotante en mar abierto se perfila como un vector estratégico por su potencial de integración con eólica ‘offshore’ y por su aplicabilidad en la descarbonización portuaria y en sistemas aislados, especialmente en territorios insulares.
Si los resultados acompañan, este tipo de soluciones podría abrir una nueva frontera para ampliar la capacidad renovable sin tensar el suelo disponible en tierra firme, un factor cada vez más determinante en la economía de la transición energética.