Lo que importa
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El 26% de los europeos dejó de comprar productos de EE.UU. tras los aranceles.
El 16% redujo su gasto total por la incertidumbre arancelaria.
Los hogares ricos evitaron productos estadounidenses, mientras que los más pobres recortaron en consumo discrecional.
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La mayoría de los encuestados percibe los aranceles como un factor que impulsa la inflación.
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Los datos surgen de una encuesta del Banco Central Europeo (BCE).
Contexto
¿De dónde surgen los datos?
Las cifras provienen de la última encuesta realizada por el Banco Central Europeo (BCE) entre los consumidores del continente. Este relevamiento buscó medir cómo la política arancelaria de Estados Unidos está influyendo en los hábitos de gasto de los hogares europeos.
¿Qué motivó el cambio en los patrones de consumo?
La aplicación de aranceles por parte de Estados Unidos generó una reacción directa entre los consumidores. El BCE señaló que esta medida derivó en un abandono parcial de los productos estadounidenses y en ajustes más amplios en el gasto familiar.
¿Cómo varía el impacto según el nivel de ingresos?
Los hogares con mayores ingresos optaron por eliminar de su consumo los bienes de EE.UU., una decisión más selectiva. En cambio, los de menores ingresos recortaron su consumo general, principalmente en productos discrecionales, ya que la incertidumbre arancelaria los llevó a priorizar bienes de primera necesidad.
¿Qué percepción tienen los ciudadanos sobre los aranceles?
La mayoría de los encuestados por el BCE considera que los gravámenes generan presión inflacionaria. En menor medida, creen que dañan el crecimiento económico o su situación financiera personal. Esta percepción no solo afecta sus decisiones de compra, sino también sus expectativas sobre la evolución futura de la economía.
¿Qué reflejan las expectativas de inflación y crecimiento?
Entre quienes ven a los aranceles como inflacionarios, las proyecciones subieron: dos décimas más a un año, 0,13 puntos a tres años y 0,06 a cinco. En cuanto al crecimiento, quienes los consideran un freno económico pronosticaron un avance del PIB cuatro décimas menor al previsto a comienzos de 2025. Incluso entre el resto de los encuestados, los cálculos fueron a la baja, con una reducción de dos décimas.
¿Qué advierte el Banco Central Europeo?
El BCE subraya que los aranceles no solo alteran el comportamiento de consumo inmediato, sino que también inciden en las expectativas de inflación y crecimiento. Según el organismo, esto añade un “grado de incertidumbre” que podría condicionar tanto las decisiones de los hogares como la trayectoria general de la economía europea.
Cómo sigue
El Banco Central Europeo continuará monitoreando cómo los aranceles de Estados Unidos afectan la economía del continente, a través de nuevas encuestas y ajustes en sus proyecciones macroeconómicas. Si la percepción de que los gravámenes impulsan la inflación se consolida, las expectativas podrían seguir ajustándose al alza, con consecuencias directas en la política monetaria. Al mismo tiempo, la caída en las previsiones de crecimiento muestra que la incertidumbre ya se filtró en la visión de los consumidores, lo que podría traducirse en una desaceleración más pronunciada si no se modifican las tensiones comerciales actuales.