Bankinter alcanzó un beneficio neto de 811,5 millones de euros en los primeros nueve meses del año, lo que representa un aumento del 11% en comparación con el mismo período del año anterior.
Este crecimiento supera el ritmo de expansión registrado en 2024, que fue del 7%. Con estos resultados, el banco está en camino de cerrar otro año de ganancias récord, después de haber alcanzado 953 millones de euros en 2024.
Fuerte crecimiento comercial y de volúmenes
El banco basa su mejora del negocio en la fortaleza comercial, destacando que los volúmenes de los clientes han subido un 9%. La inversión crediticia ha crecido un 5%, mientras que los recursos de los clientes han aumentado otro 5%, y los activos bajo gestión han subido más de un 20%.
En España, los recursos de los clientes y la inversión crediticia aumentaron un 4%, mientras que los activos fuera de balance subieron un 17%. Esto ha permitido que el beneficio en el mercado español suba un 6%, con una mejora del 4% en los ingresos. Aunque España sigue siendo el mercado más grande del grupo, las operaciones en Portugal e Irlanda han mostrado el mayor crecimiento, con un incremento del 11% en inversión crediticia en Portugal y un aumento del 20% en Irlanda, donde el beneficio se incrementó un 17%.
Aumento de las hipotecas
En el área de banca comercial, Bankinter ha logrado un aumento del 16% en la nueva producción de hipotecas, alcanzando una cartera hipotecaria de 38.000 millones de euros. El patrimonio de los clientes creció un 16% y los activos fuera de balance aumentaron un 18%. En la banca de empresas, la inversión crediticia subió un 5%, alcanzando los 35.000 millones de euros, el doble de lo que ha crecido el sector.
Solvencia y control de riesgos
A pesar del crecimiento, Bankinter mantiene altos estándares de solvencia. La ratio de capital CET 1 fully loaded ha subido hasta el 12,94%, frente al 12,41% con el que comenzó el año. La morosidad se mantiene bajo control, cayendo al 2,05%, con una ratio de cobertura que asciende ligeramente hasta el 70%. Las provisiones crediticias se redujeron hasta los 240 millones de euros y el coste de riesgo cayó al 0,33%.