Iberia asegura que volverá a volar a Venezuela "lo antes posible", pero advierte sobre el "alto riesgo" en la región
El conflicto escaló en las últimas horas cuando el gobierno de Nicolás Maduro anunció la revocación de las concesiones de Iberia y de otras cinco aerolíneas acusándolas de sumarse “al terrorismo de Estado promovido por el Gobierno de Estados Unidos”.
Iberia aseguró que retomará sus vuelos a Venezuela “lo antes posible”, pero reiteró que no operará en un territorio donde evalúa que existe “alto riesgo” para la seguridad aérea.
La aerolínea española congeló sus operaciones el sábado pasado, luego de que la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) recomendara suspender vuelos debido al deterioro de las condiciones en el espacio aéreo venezolano.
La compañía insistió en que su prioridad es la seguridad de pasajeros y tripulación y que regresará “en cuanto se den condiciones de plena seguridad”. Confía, dicen, en que cuando “se recupere la calma en la zona”, también podrá normalizarse la actividad comercial.
La decisión fue comunicada por el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) a través de redes sociales, donde el organismo atribuyó la suspensión de vuelos a una supuesta alineación con Washington. Según el INAC, las compañías actuaron de forma “unilateral” al cesar operaciones basándose en un NOTAM emitido por una autoridad “sin competencia” sobre el espacio aéreo de Maiquetía.
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Nicolás Maduro
La alerta estadounidense que disparó el quiebre
La medida de Iberia y del resto de las aerolíneas coincide con una advertencia de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), que instó a “extremar la precaución” en el espacio aéreo venezolano por el aumento de la actividad militar y el deterioro de la seguridad regional. Esa alerta terminó activando recomendaciones de seguridad en varios países, incluida España.
Desde Caracas, el ministro del Interior, Diosdado Cabello, desestimó la advertencia estadounidense y acusó a las aerolíneas de mantener vuelos a países incluidos en la misma alerta, pero no a Venezuela. “De repente les dio por no volar a Venezuela”, afirmó en la televisión estatal.
Un conflicto que se politiza
La suspensión de vuelos, en principio motivada por razones técnicas y de seguridad, quedó rápidamente absorbida por el clima político entre Caracas y Washington, y por extensión entre el gobierno venezolano y varias capitales europeas.
La revocación de concesiones tensiona aún más la conectividad del país y complica los planes de las aerolíneas, que insisten en que su margen de acción depende enteramente de la evolución del riesgo en la región.
Por ahora, Iberia mantiene su postura: volverá, pero solo cuando pueda hacerlo sin exponer a sus pasajeros. Mientras tanto, el cruce con Maduro continúa escalando.