El rey Carlos III ha compartido con la nación una positiva actualización sobre su salud, anunciando que podrá reducir su tratamiento contra el cáncer en el próximo año.
En un mensaje a la nación, el monarca destacó los factores clave que han permitido esta mejora: el diagnóstico temprano, la intervención rápida del sistema sanitario y el cumplimiento de las recomendaciones médicas.
"Hoy puedo compartir la buena noticia de que, gracias al diagnóstico temprano, la intervención efectiva y el cumplimiento de las recomendaciones médicas, mi propio cronograma de tratamiento contra el cáncer se verá reducido en el próximo año", indicó Carlos III en el mensaje publicado por el Palacio de Buckingham.
El rey, que fue diagnosticado con cáncer en febrero de 2024, subrayó que esta evolución positiva es un testimonio de los avances en el tratamiento de la enfermedad, mencionando que los avances médicos en el tratamiento del cáncer en los últimos años han sido notables.
La importancia del diagnóstico temprano
Carlos III también hizo hincapié en la importancia de detectar el cáncer en etapas tempranas, algo que, según él, le ha permitido llevar una vida "plena y activa" a pesar de continuar con su tratamiento semanal. "He escuchado este mensaje repetidamente durante mis visitas a centros oncológicos en todo el país", aseguró, reiterando que la detección precoz "salva vidas".
Además, el monarca expresó su preocupación por la falta de revisiones de cáncer en la población. "Al menos nueve millones de personas en nuestro país no están al día con las pruebas de detección de cáncer disponibles, lo que supone que se pierden al menos nueve millones de oportunidades de diagnóstico temprano", advirtió, subrayando la importancia de que todos los ciudadanos se realicen las pruebas disponibles.
El apoyo de la campaña Unidos Contra el Cáncer
El mensaje de Carlos III se enmarca dentro de una campaña organizada por la ONG Unidos Contra el Cáncer, el centro de investigación Cancer Research y el Servicio Nacional de Salud británico. El monarca retomó sus funciones públicas en abril de 2025, a pesar de seguir recibiendo tratamiento para su enfermedad.
El discurso del rey, lleno de esperanza y compromiso con la lucha contra el cáncer, es un llamado a la acción para que los ciudadanos aprovechen las pruebas de detección disponibles, enfatizando que el diagnóstico temprano puede marcar la diferencia en la lucha contra la enfermedad.