Veintiséis países se han "comprometido" a apoyar militarmente a Ucrania en caso de un cese el fuego con Rusia para disuadir a Moscú de volver a atacar a su vecino, anunció el jueves el presidente francés, Emmanuel Macron.
Se trata de 26 países de la Coalición de Voluntarios que aceptaron "estar presentes en tierra, por mar o en el aire" para aportar garantías de seguridad a Kiev, explicó Macron.
Sin embargo, Estados Unidos todavía no definió su contribución, que es considerada indispensable por varios de estos países europeos.
El dirigente francés aseguró que Alemania, Italia y Polonia eran "contribuyentes importantes" entre los 26. Estos tres pesos pesados europeos habían expresado sus reservas sobre un compromiso, que condicionan en particular a una "red de seguridad" sólida por parte de Washington.
De hecho, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, reiteró tras la reunión que Roma no enviará tropas a Ucrania, y Alemania quiere contribuir al refuerzo de la defensa antiaérea de Ucrania y al equipamiento de sus fuerzas terrestres, según informaron fuentes gubernamentales a AFP.
Pero el apoyo estadounidense fue el tema central de una videoconferencia con el presidente Donald Trump tras la cumbre, en la que también participó su enviado especial Steve Witkoff, presente en el palacio del Elíseo.
"Contamos con el respaldo de Estados Unidos", insistió el presidente ucraniano, Volodomir Zelenski, también presente en el encuentro, mientras el portavoz del jefe de gobierno alemán Friedrich Merz, aseguró que los líderes europeos comunicaron a Trump "su esperanza de que Estados Unidos contribuya de manera sustancial".
Macron: "El objetivo es prevenir cualquier nueva agresión" rusa
En la comparecencia ante la prensa que siguió a la reunión del grupo de 35 aliados de Ucrania en París, Macron insistió en que esa fuerza de reaseguro no pretende enfrascarse en ninguna guerra con Rusia, sino "garantizar la paz y aportar muy claramente una señal".
La reunión, que se celebró en el palacio presidencial francés, pero también por videoconferencia, fue una oportunidad para que los europeos reafirmaran su voluntad de hacer todo lo posible para empujar a Rusia a negociar.
El primer ministro británico, Keir Starmer, subrayó que era "necesario aumentar la presión" sobre el presidente ruso Vladimir Putin, que "sigue rechazando las negociaciones de paz y llevando a cabo ataques escandalosos contra Ucrania", según un portavoz en Londres.
Otro punto que tocó Macron fue el de las nuevas sanciones a Rusia de parte de los europeos pero "en colaboración con Estados Unidos" si Moscú sigue rechazando la paz. También mencionó un "trabajo conjunto" con Washington, que incluiría además medidas punitivas contra los países "que apoyan" la economía rusa o ayudan a Rusia a "eludir las sanciones". "En este sentido, se mencionó a China", añadió sin dar más detalles.
Los europeos llevan meses reclamando estas sanciones estadounidenses, hasta ahora sin éxito.
Donald Trump, que se declaró "muy decepcionado" con su homólogo ruso, advirtió el miércoles que "ocurrirán cosas" si Moscú no responde a sus expectativas de paz, pero sin mayores definiciones sobre su compromiso en la defensa del territorio ucraniano tras un eventual acuerdo de paz.