La princesa de Gales, Kate Middleton, asistió a la final femenina de Wimbledon, en su primera aparición pública desde que anunciara que estaba en tratamiento por un cáncer. Su llegada al All England Club fue recibida con una ovación de pie por parte del público presente, que celebró su presencia con aplausos y vítores.
El emotivo recibimiento se produjo mientras se dirigía a su asiento en la zona reservada a la realeza, en una jornada que marcó su regreso a uno de los eventos deportivos que históricamente ha respaldado como patrona del club. La asistencia de Middleton no había sido confirmada con antelación.
Kate Middleton, de 43 años, fue captada por las cámaras saludando sonriente y visiblemente emocionada, en un gesto espontáneo que se alejó del protocolo habitual. En su recorrido saludó con la mano a los asistentes y tuvo un breve y cordial encuentro con la extenista Billie Jean King.
La princesa mantuvo una actitud relajada y agradecida, en un ambiente marcado por la calidez del público, que le demostró su apoyo durante este proceso de recuperación. Su expresión de felicidad y la cercanía mostrada generaron una fuerte reacción entre los presentes.
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Esta aparición pública se produce más de un año después de comunicar su diagnóstico, tras un período de tratamiento que ha transcurrido mayormente en el ámbito privado. Desde el anuncio oficial, Middleton había limitado sus intervenciones públicas por motivos de salud.
Su presencia en la final femenina de Wimbledon fue interpretada por medios británicos como un gesto de continuidad institucional, en un torneo que ha contado en varias ocasiones con la participación activa de la princesa como figura representativa de la familia real.
El retorno de Kate Middleton coincidió con un momento clave del torneo y fue uno de los puntos más destacados de la jornada, al margen del resultado deportivo. Su aparición fue registrada ampliamente por medios internacionales.