Lo que importa
Una DANA provocará lluvias fuertes y tormentas en el tercio norte peninsular y Baleares.
Despúes de una semana bajo una ola de calo y en pleno combate de los brutales incendios forestales que arrasaron más de 400.000 hectáreas llegan las esperadas lluvias, tormentas y caen las temperaturas.
Una DANA provocará lluvias fuertes y tormentas en el tercio norte peninsular y Baleares.
Se esperan acumulaciones de hasta 50 litros por metro cuadrado en una hora en Baleares y 30 en el litoral de Gipuzkoa.
El litoral cántabro, Navarra y Baleares están en alerta naranja o amarilla por lluvias intensas.
En el sureste peninsular habrá descenso de temperaturas, mientras que el oeste experimentará un ascenso.
Canarias mantendrá cielos nubosos y calima, con temperaturas estables y viento alisio moderado a fuerte.
Una depresión aislada en niveles altos (dana) es un fenómeno meteorológico que consiste en una bolsa de aire frío que se aísla en altura de la circulación general atmosférica. Al interactuar con el aire cálido en superficie, genera inestabilidad y precipitaciones intensas, muchas veces en forma de tormenta, como es el caso en gran parte del norte peninsular y Baleares.
La inestabilidad afecta principalmente al tercio norte peninsular (especialmente el litoral oriental del Cantábrico, Navarra, País Vasco y Cataluña) y al archipiélago balear. En Baleares, se esperan tormentas muy fuertes durante la madrugada, con acumulaciones de hasta 50 l/m² en una hora. En el litoral de Gipuzkoa se podrían registrar hasta 30 l/m² en una hora, y 40 l/m² en 12 horas en la costa cántabra.
El centro, oeste y suroeste peninsular, incluyendo comunidades como Extremadura, Castilla-La Mancha, Andalucía occidental y Madrid, mantendrán cielos poco nubosos o despejados, con temperaturas estables o en ascenso. En el sureste, como en Murcia o la Comunidad Valenciana, se prevén chubascos aislados y un descenso generalizado de temperaturas máximas. En Canarias predominará el tiempo estable, con calima y vientos alisios.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha activado diferentes niveles de alerta: naranja en Baleares y zonas del norte peninsular, y amarilla en el litoral cántabro. Estas advertencias indican riesgo importante y moderado respectivamente, e implican recomendaciones para evitar actividades al aire libre, especialmente en zonas costeras o montañosas. Los avisos comenzarán a retirarse progresivamente durante la mañana, con Navarra como la última comunidad en salir de la alerta a las 15 horas.
El episodio viene acompañado por un régimen de vientos variado: tramontana moderada en el Ampurdán, cierzo-mistral en el valle del Ebro y Baleares con rachas muy fuertes, y vientos del oeste en el sur y norte peninsular. En Canarias, los vientos alisios soplan con fuerza en las vertientes expuestas. Estos vientos contribuyen tanto a la formación de tormentas como a la dispersión de nubosidad.
Las temperaturas máximas descenderán de forma significativa en el sureste peninsular y subirán en el tercio oeste, mientras que las mínimas bajarán en el este y subirán en zonas del alto Ebro. En zonas mediterráneas y del Guadalquivir, las mínimas no bajarán de los 20 ºC. Solo en depresiones de Andalucía se espera superar los 35 ºC.
La evolución de la dana marcará la dinámica meteorológica durante el jueves, con una retirada progresiva de los avisos conforme se estabilice la atmósfera. Aemet prevé que las precipitaciones más intensas se concentren durante la madrugada y primeras horas del día, especialmente en Baleares y el litoral norte peninsular. A medida que avance la jornada, las lluvias tenderán a remitir, aunque persistirán en áreas del entorno cantábrico oriental y podrían reaparecer en zonas montañosas del interior.
La atención se mantendrá en la evolución de las tormentas en áreas como el noreste de Cataluña y la Ibérica, donde la nubosidad de evolución podría originar chubascos localizados. También habrá que seguir el comportamiento de los vientos fuertes en el valle del Ebro y el litoral catalán, que podrían intensificar la sensación térmica y provocar incidencias menores.
El sistema meteorológico continuará desplazándose, y aunque se espera una progresiva normalización de las condiciones, se mantendrá la vigilancia sobre posibles focos de inestabilidad residuales en el extremo oriental y sureste peninsular. El balance final dependerá de la intensidad y acumulación de las precipitaciones, así como de la capacidad de respuesta local ante las alertas activadas.