El Monte Etna, ubicado en la ciudad de Catania, en la maravillosa isla italiana de Sicilia, es el volcán más grande y activo de Europa. Su altura aproximada es de 3.329 metros, aunque varía en algunas decenas de metros debido a sus frecuentes erupciones.
Se trata de un estratovolcán que presenta una gran diversidad de formaciones volcánicas: flujos de lava, conos de ceniza, tubos de lava y cuevas. A pesar de su naturaleza volcánica, está rodeado por zonas pobladas, lo que aumenta el interés y la preocupación de los habitantes locales.
Ha sido testigo de la historia y, también, protagonista de mitos griegos y romanos, así como inspiración para artistas que han observado cómo se erige majestuoso sobre la tierra a su alrededor.
¿Cómo es el Etna?
El volcán cuenta con un historial eruptivo que se remonta casi medio millón de años, iniciando su actividad bajo la superficie marina y elevándose sobre el nivel del mar hace unos 170.000 años.
El Monte Etna, con su imponente altura que supera los 3.000 metros y un registro de erupciones que data de casi medio millón de años bajo la superficie marina, presenta variaciones en su tamaño según su actividad volcánica. Recientemente, tras una nueva erupción, el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) informó que su altura aumentó y alcanzó los 3.369 metros.
Este dato, aunque el más visible, no es el único impresionante: el Etna cubre un área de 1.190 km², casi el doble del tamaño del Monte Vesubio, la segunda montaña más grande de Italia.
Las erupciones históricas
Entre las erupciones históricas más significativas se encuentra la de 1669, la más destructiva registrada, que causó miles de muertes y la devastación de la ciudad de Catania. Sin embargo, otras erupciones también marcaron la historia, como la ocurrida en el año 122 a.C., cuando el Imperio Romano eximió a los habitantes de Catania del pago de impuestos por diez años para facilitar la reconstrucción tras los daños ocasionados por la actividad volcánica.
Desde el año 2001, la actividad del Etna se ha intensificado, con erupciones casi constantes en la última década. En 2021, el volcán estuvo activo durante seis meses seguido s, aumentando su altura en casi 30 metros. Aunque muchas de sus erupciones son consideradas de bajo nivel y relativamente inofensivas, el volcán continúa siendo uno de los más activos y vigilados del mundo.
El mito del Etna: la puerta al `inframundo´
El nombre "Etna" fue dado por los antiguos griegos y significa “horno” o “chimenea”. El volcán fue inscrito en la Lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO en 2013, en reconocimiento a su importancia natural y cultural.
En la mitología griega, el Etna era considerado el hogar y lugar de trabajo del dios Efesto (Vulcano para los romanos), quien forjaba armas y armaduras en su fragua oculta bajo el volcán. Casado con Venus, diosa del amor y la belleza, la ira de Vulcano se desataba cada vez que Venus le era infiel, provocando explosiones y erupciones.
La mitología griega también relata que Zeus aprisionó bajo el Etna al monstruo Tifón, un ser alado y colosal cuya ira provocaba las erupciones y terremotos que asolaban la región.
El volcán también aparece en la épica “La Odisea” de Homero. En el canto IX, Odiseo narra su encuentro con los cíclopes, pastores salvajes que vivían en Sicilia, en una caverna ubicada en las faldas del monte Etna. Entre ellos estaba Polifemo, hijo de Poseidón, quien mantuvo cautivo a Odiseo y sus hombres.
En las descripciones del pasado y en los datos que los científicos elaboran en el presente, el Etna sigue siendo un coloso impredecible para pobladores y turistas que no se resisten a su belleza magnética.