Lo que importa
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El apagón masivo del 28 de abril que paralizó a España planteó un debate sobre el nivel de preparación de la población para enfrentar este tipo de caóticos episodios.
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Junto al boom de los kits de supervivencia, las inquietudes de muchos desataron un aluvión de inscripciones a los cursos de supervivencia, despertando en muchas personas la necesidad de aprender a sobrevivir ante lo inesperado.
Los cursos enseñan distintas habilidades básicas como encender fuego, potabilizar agua, construir refugios, comunicarse y desarrollar estrategias de defensa, en caso de que ocurra lo peor, ya sea en la naturaleza o en una ciudad.
Desde hace un tiempo, hubo un cambio rotundo en el perfil de los alumnos de estos cursos, grupos de amigos, familias completas, con niños incluidos, y personas de todas las edades y profesiones buscan estar listos para cualquier emergencia.
La Escuela Española de Supervivencia ha visto un incremento masivo en la demanda y ahora prepara nuevos cursos de supervivencia urbana para quienes necesiten enfrentarse a un escenario de crisis en la ciudad.
La sensación de vulnerabilidad ante apagones y crisis globales ha convertido la supervivencia en algo más que una curiosidad: se ha transformado en una necesidad de preparación para lo inesperado.
Contexto
¿Cómo surgió el repentino interés por los cursos de supervivencia?
El masivo apagón del 28 de abril que paralizó España fue la chispa que encendió el fuego de la necesidad de preparación. Millones de españoles se encontraron de repente sin luz, sin agua y sin servicios básicos, y muchos se sintieron completamente desprotegidos. Fue el golpe de realidad que muchos necesitaban para entender que la vida moderna puede volverse impredecible en cualquier momento. A partir de ahí, las inscripciones a los cursos de supervivencia se dispararon. La gente quería estar lista para lo que fuera, ya sea una tormenta inesperada, un desastre natural o un apagón más largo.


