La activista climática Greta Thunberg ha anunciado su participación en una nueva operación internacional para romper el bloqueo israelí sobre la Franja de Gaza. La iniciativa, organizada por la Coalición de la Flotilla de la Libertad y otras organizaciones solidarias, partirá desde España el próximo 31 de agosto con docenas de embarcaciones, a las que se unirán otras el 4 de septiembre desde Túnez y otros países.
En un video difundido a través de su cuenta de Instagram, Thunberg declaró: “Volvemos a zarpar para romper el bloqueo. Y esta vez lo hacemos con docenas de barcos. Y con movilizaciones coordinadas de 44 países de todo el mundo”.
La activista subrayó que se trata del mayor esfuerzo de solidaridad internacional desde que Israel impuso el bloqueo a Gaza hace 18 años.
El objetivo de la flotilla, según los organizadores, es abrir un corredor humanitario hacia Gaza, exigir el fin del “genocidio” y mostrar apoyo al pueblo palestino. En el video también aparecen figuras internacionales como la actriz estadounidense Susan Sarandon, denunciando la situación humanitaria en la región y acusando a Israel de lanzar “el equivalente a ocho bombas atómicas” sobre la población civil.
Primer intento fallido
Thunberg ya intentó llegar a Gaza hace unas semanas, como parte de una misión humanitaria, pero fue deportada por las autoridades israelíes tras ser detenida en alta mar junto a otros activistas.
En esa ocasión, el Ejército israelí interceptó el buque Handala cuando aún navegaba en aguas internacionales, y detuvo a su tripulación, incluidos ciudadanos españoles. Hechos similares ocurrieron con el barco Madleen en mayo, también fletado con el propósito de romper el bloqueo.
La flotilla actual está conformada por las organizaciones Flotilla Sumud del Magreb, la Coalición de la Flotilla de la Libertad, el Movimiento Global a Gaza y Sumud Nusantara. Todas han coincidido en calificar el bloqueo como “ilegal” y denuncian la muerte de decenas de miles de civiles, así como un alto número de víctimas entre periodistas, personal sanitario y trabajadores humanitarios.
La nueva misión marítima promete ser una de las más ambiciosas hasta la fecha, tanto por el número de embarcaciones como por la magnitud de la movilización internacional en su apoyo.
FUENTE: El Observador