La suspensión del aumento del salario mínimo enoja a Petro y agita la campaña en Colombia a un mes de elecciones clave
Petro llama a las calles y moviliza a sus bases, mientras la oposición respalda a los trabajadores, pero intenta restarle fuerza al mensaje oficialista trasladando las críticas al frente tributario.
A pocos días de las elecciones parlamentarias del 8 de marzo en Colombia, antesala de la primera vuelta presidencial del 31 de mayo, el Consejo de Estado, máxima autoridad en lo administrativo y con poder para revisar actos del gobierno, suspendió el histórico aumento del salario mínimo decretado por Gustavo Petro a finales del año pasado. La decisión, inédita, le ha dado al mandatario colombiano una potente bandera para movilizar a sus bases y calentar la campaña electoral.
A finales de 2025, Petro decretó un aumento del 23% en el salario mínimo para 2026, el mayor en décadas. El anuncio fue celebrado por los 2,4 millones de trabajadores que se benefician con la medida, en un escenario económico donde la inflación se mantiene alrededor del 5% anual.
Suspender el decreto del Salario Vital implica desconocer el mandato constitucional de garantizar una remuneración digna para el pueblo trabajador.
Reducir el poder adquisitivo de los trabajadores y trabajadoras va en contravía de la garantía efectiva de condiciones de vida… pic.twitter.com/Eyk9lDvANP
El presidente justificó el incremento apoyándose en lo que denomina “salario mínimo vital”, un concepto de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Sin embargo, en Colombia históricamente se han utilizado parámetros como la inflación y la productividad para definir el ajuste. Ante esa tensión, el Consejo de Estado suspendió de manera provisional el aumento y ordenó al gobierno expedir un nuevo decreto transitorio mientras toma una decisión de fondo.
Petro desplegó una estrategia en tres frentes. Pedirá al Consejo de Estado más plazo para responder a la medida cautelar; en paralelo convocó a trabajadores y empresarios a una reunión con el fin de definir el decreto provisional que debe expedir; y, en plena campaña electoral, llamó a marchas para defender el “salario mínimo vital” y reforzar su mensaje de que sufre “un bloqueo institucional” para evitar que favorezca a los trabajadores.
El mandatario se dirigió al país el domingo en la noche y llamó a movilizaciones para el próximo jueves 19: “Convoca el presidente para defender el salario vital porque esto no es solo con argumentos jurídicos y económicos, que los tenemos todos”, dijo.
Gustavo Petro - 17-10-25 - EFE
Al conocerse la decisión del Consejo de Estado, el viernes pasado, Petro señaló en su cuenta de X que “el gran capital dirá si al fin quiere un pacto social, que no es a su medida, o el enfrentamiento social y político”. Agregó que “suspender un decreto de salario mínimo vital pone en riesgo la constitución que no permite deteriorar el poder adquisitivo del salario y anular la prerrogativa del gobierno y sus derechos en materia de salario”.
El ministro del Interior, Armando Benedetti, rápidamente se sumó a los mensajes en X y afirmó que “las élites que tienen influencia en el Congreso y las altas cortes no quieren ayudar a los menos favorecidos de Colombia". "Para mí es una decisión política antes que cualquier otra cosa. Vamos a ver qué va a pasar en las próximas semanas cuando la gente decida quién está a favor de los menos favorecidos y quiénes están del lado de las élites”, apuntó.
En otro mensaje agregó: “Yo creía que al país solo lo unían la Selección Colombia y el Papa. Hoy todo el mundo está unido y emputado con el fallo del Consejo de Estado que tumba el aumento del salario mínimo”.
Analistas políticos coinciden en que el gobierno y el Pacto Histórico, el movimiento de izquierda que respalda a Petro, tienen ante sí una oportunidad para capitalizar la suspensión del aumento del salario mínimo y el malestar que seguramente genera en los trabajadores. Hay consenso en que este episodio puede convertirse en un motor de movilización de votantes en las semanas previas a las elecciones legislativas, reforzando la narrativa de que las instituciones bloquean el bienestar popular.
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Iván Cepeda, el candidato presidencial del Pacto Histórico y quien impulsa la idea de una Constituyente para reformar al Estado, indicó que la suspensión del aumento del salario “tendrá el más fuerte rechazo, que se expresará en las calles y en la movilización social”.
Frente fiscal
La oposición se concentra en restar fuerza a la narrativa oficialista, respaldando el aumento ya decretado, pero intentando desplazar el debate hacia el tema tributario. Paloma Valencia, precandidata del Centro Democrático, el partido de derecha que lidera Álvaro Uribe, afirmó: “El salario mínimo con su aumento tiene que mantenerse (…) por eso es fundamental que el gobierno complete lo que le está pidiendo el Consejo de Estado para que no se vaya a caer ese decreto”.
Valencia culminó su mensaje en redes sociales con una crítica al gobierno de Petro, al que acusó de recurrir al aumento de impuestos para cubrir el desbalance de unas cuentas públicas donde el gasto supera al ingreso.
“Cuando lleguemos a la presidencia vamos a bajar drásticamente los impuestos para que no paguen esos impuestos y puedan mantener a todos sus empleados pagando los salarios que corresponden, porque a nosotros nos gusta más un salario alto para los trabajadores que impuestos para el Estado”, dijo Valencia.
El aumento del salario mínimo tiene que mantenerse. Para que no vaya a caerse es importante que el Gobierno complete lo que le está pidiendo el Consejo de Estado.
Nosotros bajaremos drásticamente los impuestos para mantener un salario alto a los trabajadores y que no se… pic.twitter.com/Xwi5vvPnWY
Abelardo De la Espriella, candidato presidencial que ha logrado posicionarse en las encuestas con propuestas inspiradas en líderes como Nayib Bukele en El Salvador, Javier Milei en Argentina y Donald Trump en Estados Unidos, coincidió con Paloma Valencia en respaldar el aumento y criticar al gobierno por la carga tributaria.
“El salario hay que mantenerlo. Yo he dado instrucciones en mis empresas de que lo paguen, independientemente de si el Consejo de Estado lo suspende o no. Pero vamos a proponer una baja de impuestos para los empresarios para equilibrar; con eso nadie pelea”, afirmó en rueda de prensa.