La temporada de huracanes 2024 está en marcha y, de acuerdo a los investigadores, habrá una actividad por encima del promedio debido a La Niña. El Centro de Predicción del Clima de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) informó que existen un 85% de probabilidades de una temporada de huracanes por encima de lo normal.
El organismo publicó que habrá un 70% de chances de tener hasta 25 tormentas con nombre, de las cuales entre 8 y 13 podrían llegar a ser huracanes, de los cuales entre cuatro y siete podrían ser mayores. Es decir, alcanzar categorías de entre 3 y 5.
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El fenómeno "La Niña" aumenta hasta un 77% las posibilidades de tormentas durante la temporada de huracanes.
El reporte de NOAA coincide con el de la Universidad Estatal de Colorado, que aseguró que se podrían registrar hasta 23 tormentas con nombre y cinco huracanes de categoría 3 o superior. Las autoridades de la casa de estudios informaron a CNN que es el índice más alto desde que empezaron los registros en 1995.
Una temporada promedio puede tener alrededor de 15 tormentas con nombre, siete huracanes y tres de ellos de categoría superior. En 2023 se registraron 20 tormentas, en las que hubo siete huracanes y tres de ellos fueron importantes.
El NOAA publicará actualizaciones de sus predicciones el próximo 11 de junio, 9 de julio y el 6 de agosto.
Cómo influye el cambio climático
El cambio climático también juega en los pronósticos de la temporada de huracanes. La contaminación que recalienta el planeta impulsa un incremento de temperatura de los océanos, que registran un calentamiento sin precedentes causado por el fenómeno de El Niño. Y a medida que el planeta se caliente, el impacto de los huracanes se vuelve más peligroso.
El clima más cálido también significa que haya más vapor de agua en la atmósfera, lo cual aumenta potencialmente la probabilidad de lluvias intensas.
Las aguas del océano Atlántico, que es donde se forman la mayoría de los huracanes, alcanza temperaturas récord. La Universidad Estatal de Colorado explicó que un océano cálido en primavera se traduce en agua más cálida entre junio y noviembre porque impiden la formación de vientos que enfríen el agua. Y más agua significa más posibilidades de tormentas.